La Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España (ADACE) ha emitido un comunicado este viernes en el que expresan públicamente su «profunda decepción y preocupación» por el modelo de elección de la nueva directora del CGAC, Eva López Tarrío, cuyo perfil profesional ven «insuficiente para dirigir una institución» como esta.
En su escrito, esta asociación vuelve a apelar a los responsables de la Xunta para trasladarles su preocupación por «las implicaciones estructurales que este modelo de designación tiene para el presente y el futuro de las instituciones de arte contemporáneo en el contexto estatal».
«Consideramos imprescindible señalar que la cuestión central no radica en los nombres propios, sino en el modelo institucional que este procedimiento consolida, en la valoración de los méritos y aptitudes, y en la falta de rigor que ha acompañado el proceso», afean.
Esta visión ya fue compartida en un comunicado anterior «que nunca fue contestado por ninguno de los responsables gubernamentales», a los que advirtieron de que «la dirección de un museo o centro de arte contemporáneo no constituye una función meramente administrativa», si no que «implica la definición de un proyecto intelectual, curatorial y público; requiere experiencia específica en investigación, programación, gestión cultural y articulación institucional; y exige, sobre todo, independencia crítica y capacidad de construir pensamiento contemporáneo desde el conocimiento del ámbito artístico nacional e internacional».
«Reducir esta complejidad a una lógica administrativa o un perfil exclusivamente conocedor de un ámbito local y no museístico, desdibuja la naturaleza misma de las instituciones culturales y compromete su autonomía futura», alertan.
Por ello, califican de «imprescindible» el «reabrir una reflexión profunda sobre los mecanismos de gobernanza cultural y sobre el papel que las administraciones públicas deben desempeñar en la protección de la independencia y especificidad de las instituciones artísticas».

