Luis Tosar y Rigoberta Bandini, presentadores de la 40 edición de los Premios Goya, que se celebran este sábado, 28 de febrero, en Barcelona, han asegurado que sería «muy incongruente» que en la gran fiesta del cine español se hiciera «como que el mundo no existe», por lo que abren la puerta a que se hable de otras cuestiones como Gaza, la guerra de Ucrania o la actuación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos.
«Siempre tiene que haber espacio de manera natural para el que suba al escenario se haga con el lugar y pueda decir lo que quiera. Libertad absoluta de expresión para hablar sobre el genocidio de Gaza o el que quiera hablar de la guerra en Ucrania o hasta de Irak, lo que se quiera, o del ICE. Muchas de las cosas que se presentan a los Goya hablan sobre eso y sería un poco raro que luego no se pueda tocar. Lo que es raro es obviarlos», ha asegurado Luis Tosar este martes en una entrevista con Europa Press en la Academia de Cine (Madrid).
De este modo, el actor defiende que en la gala de los Goya se hable de temas políticos o sociales y asegura que, cuando «fluye de manera natural», suelen darse galas «especialmente bonitas, emotivas y vistosas». Su compañera de ceremonia, Rigoberta Bandini, ha asegurado que no es «incompatible» celebrar y reivindicar porque, en su opinión, el cine forma parte del avance social, por lo que sería «incongruente» no abordar la actualidad.
«El cine se alimenta de lo que ocurre, por lo que me parece bonito que sea espejo y que eso ocurra junto con muchas otras cosas. No creo que sea incompatible celebrar, hacer algo bonito y cómodo, con crear momentos incómodos y hacer un poco de revisión y de espejo social», ha manifestado.
Por otro lado, han lamentado que se siga vinculando al sector cinematográfico con la frase ‘el cine español está muy subvencionado’. Tosar pide no repetir ese discurso porque se puede estar «repitiendo toda la vida». «El otro día escuché a uno de los nuestros pronunciando esa palabra y digo ‘pero, ¿por qué lo dices?’. Si hacemos un análisis de cómo es la industria en este país, estaríamos todos en la misma», ha señalado.
Además, ha expresado su pesar por el «desconocimiento» que gira en torno al cine y ha añadido que «seguramente» muchas industrias de España «reciben mucho más dinero del Estado que el cine». «Es básicamente ridículo lo que se recibe comparado con la cantidad de puestos de trabajo que se genera y comparado con el retorno que genera», defiende.
LA 40ª EDICIÓN, «CON MUCHA MÚSICA» Y CON «UN POQUITO DE TODO»
Ambos presentadores han reconocido que viven estos últimos días con «mucha ilusión» y con «nervio», al tiempo que prometen una gala «con mucha música y con un poquito de todo», en la que el humor «fluirá». «Nosotros no somos humoristas, pero queremos que sea distendida y que no sea algo encorsetado. Vamos a ser nosotros mismos, con un poco de humor y con una cierta trama. Creo que lo hemos conseguido», han augurado.
En este sentido, admiten que se han intentado librar de la carga que supone una gala con 30 categorías de premios. El actor apela a «vivir» el evento, sin ser «esclavo» de un producto televisivo «estresante». «Las galas son lo que son, eso no podemos evitarlo nosotros. Esa responsabilidad nos la hemos ido intentando quitar de encima. Creo que hemos conseguido llegar a un equilibrio entre el ritmo y cierta calma para poder disfrutarlo. Es decir, que no solo seamos esclavos de que hay que llegar y de que todo se convierta en un producto televisivo estresante. Las galas hay que vivirlas», ha remarcado Tosar.
Entre las propuestas descartadas por el equipo técnico, según han explicado Rigoberta Bandini, figuraba la idea de Luis Tosar de disparar a su compañera en una escena inspirada en las películas de Quentin Tarantino. «Queríamos utilizar el recurso del cine como algo que nos pudiera servir en la gala con efectos especiales, pero era algo un poco más salvaje y nos dijeron que no era el tono que buscaban», han revelado.
Sobre los referentes de otras ediciones, Luis Tosar ha ensalzado la figura de Rosa Maria Sardà, aunque ha afirmado no estar «influenciado» por ediciones anteriores, pese a que las tiene muy presentes. «Tenemos que ser nosotros mismos y disfrutarlo. No he querido revisar nada», ha comentado.
LÍMITE EN LOS DISCURSOS
En relación a la extensión de los discursos, la Academia ha incluido para esta edición un límite de intervenciones de agradecimiento y duración máxima. En aquellos casos en los que los ganadores de una categoría sean varios profesionales, una persona deberá intervenir como portavoz para realizar el discurso de agradecimiento, que no podrá exceder un minuto de duración, si bien se valorarán situaciones excepcionales.
En este sentido, los presentadores han desvelado que en el encuentro de los nominados –celebrado el pasado 2 de febrero– se mostraron vídeos de discursos con «errores» para que no se repitan este año. «Se está pidiendo que hay que ser lo más conciso posible. Pero es que las galas de los premios son lo que son», ha insistido Tosar.
El actor comprende que la emoción es «inherente» a los largos discursos porque los Goya «son el premio más importante del cine español». «Por lógica, la gente quiere hablar y expresar lo que está viviendo. Luchar contra los elementos no creo que sea lo más aconsejable», ha precisado.

