La accesibilidad para usuarios con discapacidad, las acciones de dinamización pensadas para la atención a la diversidad, la existencia de equipamiento accesible o las acciones formativas para los trabajadores son algunos de los puntos débiles de las bibliotecas públicas gallegas, que plantean su futuro con retos, también, como incrementar la digitalización, mejorar la calidad de las colecciones en gallego o extender las instalaciones a todos los municipios que aún no cuentan con una.

Así lo ha explicado el director xeral de Cultura, Anxo Lorenzo, durante una comparecencia en la Comisión de Cultura para informar de los resultados del II Mapa de Bibliotecas Públicas de Galicia, que actualiza el primero, que data de 2016.

Entre otras cuestiones, este documento incluye un diagnóstico pormenorizado que analiza las bibliotecas públicas gallegas ayuntamiento por ayuntamiento, evaluando hasta 30 indicadores de 10 bloques temáticos en cinco niveles –frente a los tres del anterior informe– según su grado de cumplimiento.

Con ello, se analizan aspectos como la colección bibliográfica –incluyendo el fondo en gallego y el tipo de público al que va dirigida–, los espacios, el nivel de digitalización, las condiciones de apertura, los recursos humanos, los accesos, la accesibilidad para personas con diversidad funcional, las acciones de dinamización, la sostenibilidad y el presupuesto.

Con los resultados, se facilita a cada ayuntamiento una ficha con información detallada sobre los recursos disponibles, sus condiciones y las posibilidades de mejora.

BUEN CUMPLIMIENTO

Del análisis global, ha explicado Anxo Lorenzo, se desprende que por encima del 80% tiene un cumplimiento alto o adecuado de los estándares de calidad fijados.

Entre los aspectos que obtienen puntuaciones altas en la mayor parte de los ayuntamientos (por encima del 80%) están los accesos para público en general –transporte público, aparcamiento, etc–, la existencia de salas de lectura infantiles y áreas para actividades para este colectivo, el amplio abanico de horarios de apertura y la existencia de servicios digitales, como wifi. Del mismo modo, existe un grado de cumplimiento alto en la ratio de puestos de lectura por cada 100.000 habitantes.

Asimismo, ha explicado el director xeral, se considera alto también el cumplimiento –aunque por debajo del 80%– en el seguimiento de las colecciones y aspectos vinculados con la digitalización.

En el otro lado de la balanza, el menor grado de adecuación es en el ámbito de la accesibilidad para usuarios con discapacidad, acciones de dinamización pensadas para la atención a la diversidad o la existencia de equipamiento accesible para usuarios, así como los equipos electrónicos disponibles para su préstamo o el número de acciones formativas por trabajador.

EXTENSIÓN DE LA RED

Teniendo en cuenta estos resultados, Anxo Lorenzo ha subrayado que la extensión de los servicios bibliotecarios en Galicia «es muy amplia y supera en muchos casos los mínimos exigidos». Sin embargo, ha destacado, «es necesario completar esta malla, poniendo en marcha nuevos equipamientos».

En particular, se ha referido a aquellos pequeños municipios que aún no cuentan con una biblioteca o a aquellas localidades de más de 20.000 habitantes que tienen solo una. Para ello, ha apostado por fórmulas como la de «descentralizar» los servicios, estableciendo incluso fórmulas de cooperación intermunicipal, así como la posibilidad de tener «servicios de carácter móvil».

Sobre esta cuestión, la Xunta está elaborando un documento estratégico que será debatido con el sector en la próxima reunión del Consello Bibliotecario de Galicia y que incluirá iniciativas para extender la red a todos los puntos de la Comunidad.

PERSONAL Y ACCESIBILIDAD

En cuanto al personal, Anxo Lorenzo ha dicho que la dotación es «en general adecuada o alta», con una «significativa presencia de personal técnico». No obstante, «es necesario intensificar los esfuerzos en su formación continua, reciclaje y actualización». También incide la Xunta en vigilar la calidad y actualización de la colección, y mejorar las colecciones en gallego.

En cuanto a la atención a la diversidad, «todas las medidas deben de ser desde una perspectiva integradora», ha asegurado Lorenzo, con la visión puesta en evaluar e «incrementar las colecciones accesibles», diversificándolas, así como incluir en el cuadro a personal con capacitación para atender a personas con diversidad funcional.

Del mismo modo, Anxo Lorenzo ha apostado por continuar por la senda de la sostenibilidad, la dinamización de la lectura como «uno de los pilares básicos de las bibliotecas», y la lucha contra la brecha digital. Las bibliotecas, además, «cumplen con un papel primordial en la preservación del patrimonio bibliográfico», donde es necesario «avanzar en el análisis y catalogación».

RADIOGRAFÍA DE LAS BIBLIOTECAS EN GALICIA

Galicia cuenta con un total de 295 bibliotecas radicadas en 215 ayuntamientos, que cuentan con 17.000 puestos de lectura y más de 4.000 puestos informatizados. En ellas trabajan más de 630 empleados, de los que el 30% es personal técnico.

Las bibliotecas públicas gallegas abren una media de 45 horas semanales y más de la mitad cuentan con una sala específica para público infantil. El total de la colección consta de más de 6 millones de ejemplares.

RETRASOS Y DÉFICIT

En su turno de intervención, los grupos de la oposición han criticado al director xeral el poco tiempo que han tenido para analizar esta documentación antes de la comparecencia, así como el retraso en la publicación de este mapa y los déficit detectados en los datos.

En concreto, la diputada socialista Noa Díaz ha recordado que el Mapa de Bibliotecas estaba pensado para ser actualizado cada dos años, por lo que ha criticado el «retraso» con respecto al primero, realizado hace seis. «No nos parece que la pandemia de la covid sea excusa para un retraso así», ha dicho.

De entre los datos, Díaz ha destacado que, según el informe, «solo el 42% de los ayuntamientos de más de 2.000 habitantes tienen servicio bibliotecario» y que «el 83% del total» de bibliotecas «no dispone de equipamientos para personas con diversidad funcional».

Asimismo, «suspenden en acciones formativas del personal», que «se queja del abandono», ha dicho Noa Díaz, mientras que «el 17,4% de las bibliotecas no tiene material infantil» y «solo la mitad cumple el estándar del 30%» de fondos en gallego.

Por su parte, la diputada del BNG Mercedes Queixas ha señalado que falta «la evaluación del mapa anterior» y de los aspectos mejorados en este periodo. «Es fundamental, y así lo reconocen los profesionales, que este mapa vaya acompañado de medidas de evaluación completas del os estándares», ha destacado.

Finalmente, el popular José Luis Ferro ha dicho que el informe pone en evidencia que «en el conjunto de los ayuntamientos gallegos existe un nivel muy adecuado en muchos aspectos», como las salas de infantil, los horarios de apertura o el acceso a Internet.

Aunque existe «margen de mejora», el diputado del PPdeG ha puesto de relevancia que Galicia cuenta con 17,6 bibliotecas por cada 100.000 habitantes, una cifra superior a la media de 13 a nivel nacional.