La Real Academia Galega (RAG) reclama que el nuevo Estatuto de Autonomía de Asturias declare la oficialidad del gallego en igualdad de condiciones que el asturiano.

La institución ha remitido al presidente del Principado, Adrián Barbón, al Gobierno de Asturias y a los grupos parlamentarios el informe aprobado en su último pleno ordinario a propósito de la reforma del Estatuto de Autonomía del Principado.

De ello ha informado la RAE en un comunicado, en el que explica que el texto analiza la consideración de la lengua gallega en Asturias a lo largo de las últimas décadas y se detiene en la propuesta del nuevo marco estatutario –conocida a través de los medios– que contempla la declaración de oficialidad del asturiano en toda la comunidad autónoma pero limita esta consideración para el gallego exclusivamente en su ámbito territorial.

Ante ello, la RAG reclama el mismo trato para las dos lenguas propias de Asturias, que señala que son el gallego y el asturiano, y critica, además, que se elija el glotónimo «eo-naviego», que considera que busca «hacer invisible la existencia del gallego» en las comarcas lindantes con Galicia.

«La Real Academia Galega anhela que el Parlamento del Principado apruebe en la reforma de su Estatuto de Autonomía la declaración de oficialidad de las dos lenguas propias de Asturias, el gallego y el asturiano. Y que en la posterior ley de uso que se prevé, el gallego, en la variante eonaviega, sea oficial en todo el territorio del Principado de Asturias, para que sus hablantes tengan los mismos derechos que los del asturiano, como en Cataluña los tienen los hablantes de la lengua occitana, denominada aranés en Arán», expresa la institución.

Sobre la sustitución del glotónimo «gallego» por «eo-naviego» en la propuesta de reforma estatutaria, la RAG recuerda que las fronteras políticas suelen no coincidir con las lingüísticas y que la continuidad de la lengua hablada en una comunidad vecina es algo conocido que se repite en Europa.

«Y, en estos casos, que la variante lingüística en cuestión tenga un glotónimo que corresponde a la lengua de otra comunidad, en este caso el gallego, no es motivo de ningún rechazo», sostiene la RAG, que indica que «entre dos comunidades y entre dos lenguas que comparten intereses» se debería buscar la colaboración y «evitar confrontaciones que solo conducen a desunir y separar» y que solo pueden tener «consecuencias negativas para los hablantes de estas variedades».

Por último, indica que «no es función» de la Real Academia Galega «intervenir en cuestiones de este tipo», que considera que con competencia de los gobiernos de las respectivas comunidades. Con todo, recuerda que si es su función recodar que «una lengua es un patrimonio cultural mereciente de ser salvaguardado y que sería más positivo para esa salvaguarda una política de cooperación y no de confrontación».