La tortuga marina ‘Vilán’, que había sido localizada esta primavera en el cabo con cuyo nombre fue bautizada, fue liberada este sábado en la boca de la ría de Arousa, tras completar su recuperación en las instalaciones de la Coordinadora para o estudo dos mamíferos mariños (Cemma) y de la Xunta.

El ejemplar embarcó este sábado a las 9,00 horas en Cambados en el denominado Chasula, el medio en el cual Cemma suele realizar sus campañas de seguimiento de cetáceos.

Vilán había sido localizada el pasado 25 de mayo en la bomba de succión de agua marina de la granja acuícola de Cabo Vilán, en Camariñas. Medía en ese momento 29 centímetros y pesaba 1.650 gramos.

Aunque el incidente no le causó lesiones graves, según los veterinarios, el animal fue trasladado primero a la UCI de tortugas marinas que Cemma tiene en Nigrán. En una segunda fase, ‘Vilán’ fue trasladada a la Illa de Arousa, al Instituto Galego de Formación en Acuicultura (Igafa), de la Consellería do Mar.

Gracias a su buen estado de salud, el equipo veterinario le dio el alta para poder ser liberada en su medio natural. Esta suelta sufrió varios aplazamientos debido a las condiciones desfavorables del mar, hasta este fin de semana.

PASO OCEÁNICO

Las costas de Galicia suponen un paso oceánico en el camino de las tortugas marinas procedentes de las áreas de cría del Caribe que se distribuyen por el Atlántico para retornar, para reproducirse, a sus playas de origen.

Este año se está detectando una gran presencia de estos animales en las costas gallegas, puesto que ya son seis los ejemplares de tortuga común registrados desde el mes de enero, valores próximos a la media anual de siete que se contabiliza desde 1990.

En los últimos 20 años se registraron en las costas gallegas más de 120 tortugas marinas vivas, de las cuales 10 fueron ejemplares de tortuga laúd (Dermochelys coriacea), de hasta dos metros de longitud y 400 kilos de peso que aparecieron atrapadas en cabos y aparejos de pesca.

El resto fueron tortugas comunes (Caretta caretta), juveniles de entre 20 y 70 centímetros, varadas sobre todo en las playas y que, tras ser tratadas, lograron su reingreso al mar en el 74% de los casos.

POBLACIONES PISCÍCOLAS EN LOS RÍOS

Por otra parte, la Consellería de Medio Ambiente destina cerca de 140.000 euros a los trabajos de seguimiento de las poblaciones piscícolas en los ríos gallegos.

Estas tareas permiten conocer y diagnosticar el estado e esas poblaciones, así como contrastar la eficacia de las medidas de gestión adoptadas y la sostnibilidad de los sistemas de explotación que soportan.