La secretaria xeral del Sindicato Labreto, Isabel Vilalba, alerta de que la nueva PAC hasta 2027 tendrá consecuencias «catastróficas» para Galicia, por lo que demanda a la Consellería de Medio Rural una reunión de «urgencia» con representantes de organizaciones agrarias y cooperativas.

En una rueda de prensa en Santiago, Vilalba ha cargado contra el «trato totalmente discriminatorio para Galicia», que sufre los importes de ayudas «más bajos» por persona en activo. Así, «penaliza mucho» a la comunidad gallega que se base en criterios de superficie.

Así, critica los criterios «discriminatorios» para los jóvenes al basarse los apoyos en los derechos históricos. Y es que si «tenían cero euros de importe» en 2020, esa será la referencia que se tome.

Al respecto, ha señalado que no acepta la postura de la Xunta de que «es algo tan avanzado» que no es reconducible, pues remarca que Aragón acaba de presentar alegaciones en septiembre.

FIGURA «DESCAFEINADA» DEL AGRICULTOR ACTIVO

Además, Vilalba censura que «dejaron totalmente descafeinado» la definición de agricultor genuino, ya que mientras los jóvenes cobrarán «cero euros», existen «subterfugios» para que grandes preceptores pueden alcanzar un millón de euros.

Una de las cuestiones que le parece «gravísima» es que el pago verde, que supone la mitad de los ingresos, «está totalmente en el aire», dado que ahora se apuesta por ecoesquemas de los que muchas granjas gallegas se «quedarían fuera» y producen muchos «costes de burocracia».

En lo tocante al pago básico, el SLG recrimina que es un modelo «totalmente discriminatorio» para la comunidad gallega.

Igualmente, lamenta la diferencia entre territorios en los pagos por pastos permanentes, puesto que en Galicia se queda en 135 euros por hectárea frente a los 198 euros que se alcanza en Cantabria. Cifra en una pérdida de más de 30 millones al año en pagos por hectáreas permanentes. También reprueba que el Ministerio de Agricultura no reconoce que exista el regadío en Galicia para ayudas, a pesar de su empleo en zonas como A Limia, Terra Chá y Monforte.

Por todo ello, la responsable del Sindicato Labrego avisa de que se vive un «momento crítico» y «hay que reconducir un modelo que es muy negativo para Galicia», puesto que identifica la «conformidad» de la Xunta con «complicidad».

PRECIOS LECHE Y CARNE

Por su parte, Ana Rodríguez, productora láctea, expone que Galicia es la principal productora de leche del Estado, pero se beneficiará más a otras comunidades al primarse explotaciones de hasta 700 vacas, mientras en Galicia el 80% de las granjas está por debajo de los 75 animales.

Acerca del lácteo, Isabel Vilalba ha criticado que los precios que perciben los productores están «estancados» por unas «condiciones artificiales» para mantenerlos a la baja, a pesar de que hay una subida «innegable» de costes de producción.

Todo ello aunque se incrementa las distribuidoras aumenta el precio al consumidor, pero que «no está llegando al origen». Por tal motivo, están siendo «estafados» tanto los productores como los clientes de supermercados.

Ante esta situación, Vilalba cree que Competencia y las administraciones «no pueden seguir mirando para otro lado» por este «engaño» y emplaza a que se cumpla con la cadena de valor.

Paralelamente, Adolfo Cabarcos, productor de carne, ha relatado cómo los costes de producción –por cuestiones como electricidad y piensos– han subido en torno a un 30% en el último año.

A esto se suma que «desaparece» el pago verde, por lo que las explotaciones cárnicas gallegas recibirán unos 3.000 euros menos que las de Cantabria en la nueva PAC. Asimismo, los precios por kilo han caído entre 30 y 35 céntimos. Todo ello supone una renta inferior al año de entre 7.000 y 8.000 euros, según cifra.