El conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, y el alcalde del municipio lucense de Sober, Luis Fernández Guitián, han visitado este viernes el yacimiento arqueológico de Proendos, donde, en las últimas semanas, se está completando un trabajo de campo en el que han salido a la luz numerosos materiales romanos de amplia cronología, que van desde el siglo I hasta el siglo V.

Durante la visita, el titular de Cultura ha destacado la importancia de los restos encontrados y la calidad del trabajo llevado a cabo y ha celebrado los hallazgos, que profundizan en el «valor excepcional» de la Ribeira Sacra, un territorio que se encuentra en la recta final para ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. «Todos deseamos llegar a esta meta y descubrimientos como este nos hacen sentir más cerca de conseguirlo», ha dicho.

Por su parte, el alcalde de Sober, Luis Fernández Guitián, se ha mostrado muy satisfecho e ilusionado con los resultados, ya que «se confirma que la leyenda de la mítica Proencia es una realidad». El regidor ha avanzado que para la primavera está previsto continuar con nuevas catas con la finalidad de delimitar la extensión del yacimiento y sacar a la luz la «construcciones únicas» del alto imperio romano que los trabajos previos del georradar pronostican.

DISTINTAS ESTRUCTURAS

Estos trabajos, desarrollados a cargo de la empresa Tiempos Arqueólogos, han constatado, en solo diez días de excavación, la existencia de un hipocausto, una estancia hueca que los romanos solían construir debajo del suelo en las habitaciones de las viviendas y en los baños para que circulase el aire caliente. Además, los arqueólogos también localizaron un ábside circular, un elemento arquitectónico de origen romano presente tanto en edificios religiosos como seculares, y una hipotética ‘horrea’ romana que, en el caso de confirmarse, sería la más grande de Galicia y la primera de la Comunidad vinculada la una villa romana.

A estas aportaciones se suman los numerosos materiales o los restos de las estructuras de las edificaciones, que ya fueron localizadas a un nivel muy superficial en las primeras jornadas de trabajo, o la aparición de un mosaico romano que no se conserva íntegro, pero del que sí aparecieron varios fragmentos reducidos.

La prospección geofísica llevada a cabo por el Ayuntamiento de Sober en el año 2019 ya permitió constatar la existencia de, por lo menos, un complejo de hipocaustos de extensión considerable, varios elementos de posible carácter público y de servicios, posibles estructuras de habitación, una probable trama urbana o estructuras funerarias, así como un hipotético sistema de conducción de aguas.