El Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) ha emitido un informe en el que, según fuentes consultadas, se pronuncia a favor de buscar una «nueva solución» que permita retirar las lanzas metálicas de las gárgolas del Hostal dos Reis Católicos, en Santiago de Compostela, colocadas para dar solución a las humedades en la fachada provocadas por la caída de agua.
Este pronunciamiento se produce después de que, en abril de este año, se polemizase la colocación de los tubos a raíz de denuncias públicas de entidades como la Asociación para a Defensa do Patrimonio Cultural Galego (Apatrigal). Actualmente, técnicos de la Xunta y Turespaña –organismo del Ministerio de Turismo del que depende la reforma– mantienen un diálogo abierto en aras de encontrar una solución alternativa.
En este contexto, la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude ha confirmado a Europa Press la elaboración del informe por parte esta ONG vinculada a la Unesco, cuyo contenido ha adelantado ‘La Voz de Galicia’. El departamento autonómico sostiene que lo recogido en el texto «coincide» con la posición de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural.
«[El informe] reconoce la necesidad de mejorar la evacuación de agua, pero señala, como ya lo hizo la Consellería, la importancia de tener en cuenta el valor singular de la Praza do Obradoiro y el impacto visual de estos elementos», han detallado las mismas fuentes.
De este modo, según la Xunta, el Icomos requiere que se busque una «nueva solución», un extremo que también ha ratificado Apatrigal, una de las asociaciones que reclamó el pronunciamiento de la ONG. «Icomos va a exigir una solución alternativa, consensuada con la ciudadanía», ha indicado la entidad patrimonialista, que ahondará en esta cuestión en una rueda de prensa prevista para el lunes.
Por su parte, consultado por Europa Press, el Icomos ha rechazado ahondar en el contenido del mismo debido a la «confidencialidad» de los informes que se encarga de elaborar. Estos los deriva «directamente» a las entidades protectoras del patrimonio en cuestión, es decir, «a los gobiernos autonómicos, diputaciones provinciales o ayuntamientos que custodian el bien y asumen las actuaciones pertinentes de protección».
DIÁLOGO ABIERTO ENTRE XUNTA Y TURESPAÑA
Además, la Xunta recuerda que, en julio de este año, requirió formalmente que se buscase una alternativa a los tubos metálicos. Tras solicitarlo, los técnicos de Patrimonio y Turespaña mantienen abierta una vía de diálogo con el fin de «buscar la mejor solución y ensayar con otros diseños».
En esto incluye la reducción de la longitud de los elementos, así como la revisión específica de la solución aplicada a las gárgolas antropomórficas, «estudiando la retirada de los elementos actuales, la reducción del caudal que evacuan o la adopción de un diseño menos perceptible», desgrana la Consellería.
Paralelamente, Turespaña ya ha puesto en marcha el procedimiento administrativo para desarrollar el plan de evaluación y aportar una nueva solución.
EL AYUNTAMIENTO TAMBIÉN ABOGA POR «OTRAS FÓRMULAS»
Por su parte, preguntada por la prensa este viernes, la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, ha recalcado que, desde un primer momento, al Ayuntamiento no le pareció la solución «más adecuada» y abogó por buscar «otras fórmulas». Sin embargo, este es un trabajo que entiende que recae en la Xunta: «Espero que haya una propuesta diferente a la actual, pero no nos corresponde a nosotros en ese caso».

