La Audiencia Provincial ha iniciado este viernes el juicio contra dos jóvenes acusados de participar en una agresión a un menor de edad durante una fiesta celebrada en Láncara, en la madrugada del 3 de septiembre de 2024. La vista, que se desarrollará a lo largo de dos días, aborda unos hechos que, según el escrito de acusación de la Fiscalía, acabaron con la pérdida de dos piezas dentales de la víctima y secuelas psicológicas.
El menor ha sido el primero en declarar ante el tribunal y durante su testimonio ha asegurado que reconoció a los dos acusados y que aquella noche había consumido alcohol, al igual que otros asistentes a la fiesta, aunque ha precisado que no se encontraban afectados por la bebida.
Según su relato, todo comenzó a raíz de una discusión en la que una mujer increpó a la novia de su primo. Posteriormente, los dos acusados iniciaron una disputa con este familiar, momento en el que el menor intentó mediar. Según ha explicado, se dirigió a uno de ellos para recriminarle que, dada su edad, no tenía sentido mantener aquella discusión.
La Fiscalía ha matizado que, sobre las cuatro de la madrugada, uno de los acusados empujó al primo de la víctima, haciéndolo caer al suelo, aunque sin causarle lesiones. A continuación, el otro acusado, «con intención de menoscabar la integridad física del menor», le propinó una fuerte patada en la boca cuando se encontraba en el suelo.
Como consecuencia de la agresión, el joven sufrió un traumatismo facial, con un hematoma y edema en el labio superior, además de la avulsión de los dos incisivos superiores. También presentó una erosión en el codo derecho y un trastorno de estrés postraumático.
Las lesiones requirieron asistencia médica y tratamiento odontológico para reimplantar los dos dientes, que tuvieron que ser ferulizados para facilitar su recuperación. Asimismo, necesitó seguimiento y sesiones de psicoterapia.
Durante su declaración, la víctima también ha explicado las consecuencias que tuvo la agresión en su vida cotidiana, como dejar de jugar al baloncesto durante un tiempo, acudir al psicólogo y someterse a tratamiento odontológico.
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito de lesiones del artículo 150 del Código Penal, atribuido al hombre que presuntamente propinó la patada, y un delito de maltrato de obra del artículo 147.3, por el que acusa al segundo procesado.
Para el primero solicita cuatro años de prisión, con la correspondiente inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena. Para el segundo reclama una multa de 480 euros.
En concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía demanda al acusado al que atribuye la patada un total de 2.903,18 euros por las lesiones y el tratamiento quirúrgico, otros 5.060 euros por las secuelas derivadas de la pérdida de los dos incisivos y 225 euros por daños morales. Además, solicita que indemnice al Sergas con 361,59 euros por la asistencia prestada al menor.
Por su parte, la acusación particular, ejercida por los padres de la víctima, solicita para cada uno de los dos acusados tres años y seis meses de prisión, además de una indemnización que supera los 61.000 euros.
El juicio continuará el lunes durante la segunda jornada con la práctica del resto de las pruebas y las declaraciones previstas, finalizando con la declaración de los dos acusados, que lo harán en último lugar. Por su parte, la defensa considera que los hechos no son constitutivos de delito y pide la absolución.

