La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha acogido este jueves la primera sesión del juicio contra el joven Carlos S.C., acusado, entre otros delitos, de dos tentativas de asesinato, tras apuñalar supuestamente a dos hermanos en la madrugada del 2 de febrero de 2025, en una plaza del casco viejo de Pontevedra.
En esta primera jornada, han prestado declaración los dos hermanos denunciantes, que han coincidido en señalar que el acusado ya había amenazado previamente a uno de ellos, al que le recriminó una relación con su novia.
Según el menor de los hermanos, Carlos S.C. no solo le envió mensajes y audios insultándolo y amenazándolo de muerte en los meses previos al incidente ocurrido en la madrugada del 2 de febrero de 2025, sino que se produjeron otros «encontronazos» en los que el acusado le llegó a amenazar en persona, incluso exhibiéndole varias armas blancas.
De hecho, algunos testigos confirmaron que también habían tenido problemas con el acusado, que se había dedicado a agredir o amenazar a otros jóvenes con los que su novia había tenido alguna relación.
ALTERCADO
Con respecto a la agresión en esa madrugada de febrero, los hermanos relataron que, estando en una plaza del casco viejo de Pontevedra, el procesado se acercó al menor de los hermanos y comenzó a increparlo, enzarzándose los dos en una pelea. Tras este altercado, Carlos S.C. supuestamente se alejó del lugar, pero no fue muy lejos, porque se encontró con el hermano mayor del denunciante, con el que también tuvo un enfrentamiento.
Según el relato de los denunciantes, el hermano mayor se dirigió hacia el hermano más joven, que estaba siendo retenido por un amigo del acusado y, cuando intentó separarlos, el acusado se le acercó por la espalda y lo apuñaló.
Varios testigos han declarado que vieron al procesado portando una navaja antes de acercarse a los hermanos, que no iban armados, y que incluso se escucharon voces en la multitud que había en la plaza, alertando de que Carlos, alias ‘Minibull’, llevaba un cuchillo.
VERSIONES CONTRADICTORIAS
Por parte de la defensa, han prestado declaración dos jóvenes, amigos del acusado, que han asegurado que, en realidad, fueron los hermanos agredidos los que hicieron «una encerrona» a Carlos, y que también varios amigos de los denunciantes les atacaron armados con palos.
Uno de estos testigos ha asegurado que el acusado y su grupo de acompañantes querían irse del lugar, pero fueron abordados por uno de los hermanos y luego no tuvieron escapatoria. Igualmente, ha asegurado que uno de los hermanos atacó a Carlos con una botella rota y que éste resultó herido. «Carlos se estaba desangrando, le tuvimos que hacer un torniquete. Nos queríamos ir de allí, yo temí por mi vida», ha proclamado.
Con todo, tanto la Fiscalía como las acusaciones particulares no han considerado creíbles estas manifestaciones e incluso han pedido que se dedujera la declaración de estos dos testigos, por un posible delito de falso testimonio.
Igualmente, otros testigos propuestos por la defensa han relatado que no vieron ninguna navaja en el altercado (el arma supuestamente empleada por el acusado fue localizada al día siguiente por el empleado de un local de hostelería en una especie de terraza anexa al establecimiento), pero sí como uno de los hermanos usaba una botella rota para atacar al acusado en una pierna.
DETENCIÓN
Los amigos del acusado han explicado que se fueron de la plaza, con Carlos herido en una pierna, al encuentro de la hermana de uno de ellos, que los iba a llevar de regreso a casa. Cuando llegaron, en el momento en que el acusado se metía en el coche, fueron rodeados por varios coches de policía, y los agentes detuvieron al procesado.
Entre los policías que han prestado declaración, estaban los funcionarios que acudieron a la plaza tras la reyerta, y que confirmaron que tanto los heridos como varios testigos apuntaron a ‘Minibull’ como autor del ataque, un joven al que ya conocían «de anteriores intervenciones». También ha declarado el agente que visionó el vídeo de seguridad de un pub, en el que se podía ver a un joven que pasa por esa calle, cojeando, con algo en la mano «que podría ser una navaja o un cuchillo». De hecho, un empleado del local, lo vio pasar y confirmó que llevaba un cuchillo.
Otra de las testigos ha sido la pareja del acusado, que no estuvo presente durante el altercado y que ha reconocido que su pareja consumía hachís, cocaína y alcohol, además de medicación por problemas de salud mental. No obstante, ha negado que su novio hubiera amenazado a alguno de los hermanos, y ha asegurado que eran ellos siempre los que trataban de provocar y buscaban enfrentamientos.
Esta joven ha asegurado que su pareja es una persona «muy sensible» que lo pasaba mal con las «mentiras» que se contaban de ella, y ha atribuido una denuncia que su madre interpuso contra él (por maltrato mutuo) al hecho de que «nunca le cayó bien».
DELITOS Y PENAS
La Fiscalía considera a Carlos S.C. autor de dos delitos de tentativa de asesinato, un delito continuado de amenazas y un delito de quebrantamiento de condena (ya que tenía prohibido portar armas por una condena anterior).
Por estos hechos, pide que sea condenado a penas que suman 30 años de prisión, al pago de una multa de más de 10.000 euros y a indemnizar a los hermanos en cantidades que suman casi 20.000 euros (más la indemnización correspondiente al Sergas por la asistencia a las víctimas).
Las acusaciones particulares, que representan a ambos hermanos, piden prácticamente las mismas penas, salvo en el caso del hermano mayor, que no acusa por el delito de amenazas.
Mientras, la defensa solicita en principio la libre absolución, alegando una eximente por alteración psíquica.
En todo caso, el juicio continuará el próximo 11 de noviembre, con la declaración de varios testigos más y forenses, y la presentación de conclusiones e informes finales.

