La corporación municipal de Santiago de Compostela ha despedido este viernes, 16 de octubre, durante un pleno extraordinario al concejal de Economía e Facenda, Manuel César, tras su renuncia al cargo el pasado martes por «motivos personales» que le imposibilitan continuar ejerciendo su rol municipal.
En su intervención, el ya exedil ha agradecido el trato recibido por parte de la Corporación, del personal municipal, de los representantes sindicales, de su equipo de trabajo y de sus compañeros de organización, así como la confianza depositada en él para asumir sus responsabilidades.
«Agradecer también el trato recibido durante este tiempo. Tuvimos la oportunidad de debatir y de confrontar ideas y propuestas, pero siempre de manera respetuosa (…) Por encima de diferencias políticas el factor humano se impone», ha afirmado.
Durante su discurso, César Vila ha recordado su infancia en Santiago, marcada especialmente por sus abuelos. Así, ha expuesto como ellos ayudaron a esconder a Manuel Fandiño, dirigente anarquista, durante la dictadura y ha llamado a erradicar el odio y la intolerancia tras los episodios vividos en la acampada de Sol.
Al hilo de ello, ha aprovechado su despedida para reivindicar una manera de entender la política basada en el respeto y la tolerancia al diferente. «En un momento en que la sociedad se ordena en muestras de odio y de intolerancia, conceptos de épocas pasadas, las personas con responsabilidad pública debemos luchar para erradicar estos comportamientos y la mejor manera de hacerlo es con nuestra actuación diaria desde el respeto y la tolerancia a los diferentes», ha enfatizado.
AGRADECIMIENTO UNÁNIME
A continuación, los portavoces de los distintos grupos municipales –Sindo Guinarte por el PSOE; Míriam Louzao por BNG; María Rozas por Compostela Aberta; Gonzalo Muíños por no adscritas y Borja Verea por el PP– han ido trasladando a César Vila sus mejores deseos para esta nueva etapa, reconociendo su vocación de servicio público y el tono respetuoso con el que participó en los debates plenarios.
Todos ellos han coincidido en no entrar a valorar la gestión municipal del ya exedil, pese a reconocer algunos «errores», de los que ya habrá tiempo de hablar. «No toca valorar la gestión, porque seguro que me pedía réplica, entonces perdería el pleno este tono que está teniendo», ha bromeado Borja Verea.
César Vila ha sido definido como una «buena persona», que utilizó en todas sus intervenciones un «tono sincero, respetuoso y contenido». Asimismo, han apuntado que dejar el cargo por razones personales «resalta aún más su vocación de servicio».
Finalmente, la regidora local ha vuelto a reiterar su agradecimiento a César Vila, por toda la «dedicación y esfuerzo» en estos tres años y medio y ha reconocido su vocación de servicio «absolutamente intachable».
«Creo que es una persona que demostró una capacidad de trabajo enorme al enfrentarse a áreas de las que muchas veces la gente huye porque son áreas internas de trabajo, importantísimas para el funcionamiento de toda la organización municipal, pero que no siempre son valoradas como se debe», ha asegurado Sanmartín.
Además, ha reconocido la «honestidad, sinceridad y valentía» de César Vila a la hora de tomar la decisión de dejar el cargo por «motivos familiares», exponiendo que las personas con cargos públicos: «somos personas humanas que tenemos que atender otro tipo de cuestiones en nuestra vida».

