La sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, ha señalado para el próximo 28 de octubre el juicio contra un hombre de 39 años de edad que se enfrenta a un año y medio de prisión como presunto autor de un delito de odio (cometido con ocasión del ejercicio de derechos fundamentales y libertades públicas), en concurso con un delito contra integridad, tras increpar a un empleado de una cafetería de Vigo, motivado por su rechazo hacia la orientación sexual de la víctima.
La audiencia preliminar se ha llevado a cabo este martes y, tras no llegarse a un acuerdo entre las partes, se ha señalado la vista para el 28 de octubre.
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, los hechos ocurrieron entre junio y agosto de 2025, cuando el acusado, de religión Evangelista, acudía a predicar la Biblia a la céntrica calle del Príncipe, en las proximidades de la cafetería donde trabajaba la víctima.
De manera reiterada, se dirigía constantemente hacia el trabajador con expresiones ofensivas y «con ánimo de perturbar su tranquilidad, seguridad y sosiego, profiriendo frases como «deberías estar en el infierno, deberías arrepentirte, si no Dios te va a juzgar en el reino», «los homosexuales iréis al infierno», «ahora que has oído el Evangelio, arrepiéntete pecador y arrodíllate ante Dios», «sois abominables, los homosexuales y las lesbianas seréis castigados, no entraréis en el reino de Dios», etc.
Asimismo, llegó a señalarle de forma agresiva y a gritarle «arrepiéntete maricón y arrodíllate ante Dios», todo ello de forma despectiva y «a sabiendas de que humillaba» a la víctima.
La Fiscalía señala que estas expresiones, el tono elevado empleado, así como el escenario en que se produjeron los hechos (una terraza de un local céntrico y con gran afluencia de gente), «exponiéndolo públicamente y dejándolo expuesto a la mofa de quienes allí se hallaban», provocaron en la víctima «sentimientos de vejación y degradación» en menoscabo de su autoestima, hasta el punto de tener que dejar ese trabajo.
Por todo ello, acusa al procesado de un delito cometido con ocasión del ejercicio de derechos fundamentales y libertades individuales, en concurso con un delito contra la integridad moral (con la agravante de discriminación por motivo de orientación sexual).
Así, pide que sea condenado a un año y medio de prisión, y al pago de una multa de 3.000 euros. También reclama que sea inhabilitado para ejercer profesión u oficio educativo, en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre durante 6 años y medio, y que indemnice al perjudicado en 3.000 euros por los daños morales.

