El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela (PP), considera «absolutamente justificada la posibilidad de expropiación por parte de un ayuntamiento» de edificios «en claro abandono», por lo que demanda cambiar la ley para lograr que esas construcciones no sigan «perjudicando muchísimo al entorno y convirtiéndose en un problema de seguridad».
«Nosotros vamos por la vía de facilitar, pero yo también creo que tiene que haber cambios legislativos a nivel del Estado para facilitar esas expropiaciones, sobre todo cuando hay un claro abandono de edificios, porque la normativa es tan garantista, que debe de serlo, que impide prácticamente a un ayuntamiento hacer las ejecuciones subsidiarias», reflexiona el regidor en una entrevista concedida a Europa Press.
En su ciudad hay «dos ejemplos: el barrio de la Magdalena o el barrio de Ferrol Vello», donde incluso se han registrado desplomes de edificios ruinosos. Gracias a una nueva ordenanza que facilita los trámites, se ha incrementado el número de licencias de rehabilitación «en un 50%».
«Nunca se vieron en Ferrol tantos edificios con vallas porque se están rehabilitando, pero queda mucho», admite el alcalde de una ciudad que «verá el año que viene» la transformación urbana que supone abrirse al mar gracias al derribo parcial y rebaje de los muros del Arsenal Militar y que presentará su candidatura a Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, después de que vuelva a hacerlo en 2027 la Ribeira Sacra.
AUMENTO DE POBLACIÓN
Rey Varela presume de que se haya «revalorizado» el parque de viviendas en Ferrol y ve «el dato más positivo» que haya ganado 1.500 habitantes en los últimos tres años, aunque su meta es «volver a ver un Ferrol que apunte a los 100.000 habitantes».
Acerca de que la demanda de vivienda en Ferrol pueda superar a la oferta disponible al coincidir el pico de carga de trabajo en Navantia y el desembarco de SAIC Motor, el regidor rechaza «medidas limitadoras al crecimiento», como cree que podría ser una declaración de mercado residencial tensionado. «En este momento yo no le quiero poner ninguna traba al crecimiento de Ferrol», zanja.
A su juicio, fueron las «condiciones geoestratégicas» únicas de Ferrol el factor que decantó la elección del gigante automovilístico chino, propietario de la marca MG. «Somos una ciudad que está activando la inversión y eso provoca la atracción de nuevos habitantes», diagnostica.
PROBLEMAS CON EL TREN Y EL BUS
Pero el único alcalde del PP en una de las siete grandes ciudades gallegas elegido en las urnas también reconoce problemas como los «impresentables» servicios ferroviarios a la ciudad, «abandonados los últimos años».
Esta situación «absolutamente anormal» genera «sobrecarga» en el servicio de autobús interurbano porque «todo el mundo utiliza el ferrocarril en otras ciudades y aquí es imposible». Por ello se muestra «a favor» de realizar una auditoría sobre cómo están prestando las concesionarias el servicio de autobús entre distintas poblaciones.
SEGURIDAD
A su juicio, «otra discriminación que tiene Ferrol» es no contar con una Unidad de Intervención Policial, conocida popularmente como antidisturbios, porque junto con Narón se superan «muy ampliamente los 100.000 habitantes».
Rey Varela admite estar «preocupado por la seguridad» en algunos barrios de su ciudad, por lo que se incrementó el número de policías locales y reclama la creación de una UIP. Matiza, no obstante, que «no se puede lanzar un mensaje catastrofista» porque «la delincuencia ha bajado».
Días después de que esta misma semana apareciesen pintadas racistas y machistas en la sede de Cruz Roja, el alcalde ferrolano lo vincula a que el país está «más polarizado» y culpa directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «que parece que está empeñado en volver a las dos Españas». «Cualquier incitación a la violencia, no coge dentro de una democracia», censura.
Consultada su opinión acerca de que la diputada gallega Ana Belén Vázquez Blanco blandiese en la tribuna del Congreso un bote de gas pimienta, dice que «la política tiene muchos gestos», pero que vio «una reacción furibunda que no se corresponde con la que esos mismos tuvieron cuando se exhibieron balas en el Congreso». «Más que el gesto hay que irse al fondo de las cosas y tener unos representantes públicos que debatan más con argumentos», reflexiona.
BÚSQUEDA DE PACTOS
«Llegar a acuerdos» cree que es lo que los ciudadanos demandan y, como ejemplo, el pacto con Narón para la gestión conjunta del servicio de agua. Eso sí, no plantea una fusión con ese ayuntamiento o con otros vecinos de Ferrolterra, aunque es «favorable en general a las fusiones». «Estas cosas yo creo que tienen que ir avanzando solas e incorporarnos de último los representantes para que no lo estropeemos. Muchas veces la política se mete por el medio en decisiones importantes», medita.
En la actualidad el Ayuntamiento de Ferrol posee el 93% de la empresa municipal de aguas Emafesa y compromete que se llegará «al 100% en 2030». No obstante, rechaza la palabra remunicipalizar por verla «una proclama política» y prefiere centrarse en «dar la mejor gestión». «Los que iban a remunicipalizar todo ya no están gobernando en ninguna ciudad en Galicia», apostilla.
De lo que no quiere hablar Rey Varela es de la posibilidad de pactos postelectorales si perdiese la mayoría absoluta en las municipales de mayo de 2027. «Seré alcalde si dependo solo de los ferrolanos», proclama cuando se le plantea si hablaría con Vox si entrase en la corporación departamental y fuese llave.
FUTURO POLÍTICO
Es en el puesto de regidor en el que quiere seguir, rechazando cualquier aspiración en la política más allá de la ferrolana. «No es que lo diga yo. Lo han dicho el presidente Rueda y el presidente Feijóo en numerosas ocasiones: yo podría estar en otros lugares y yo he elegido Ferrol», reivindica.
Sobre el presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo, quien le dio su «primera gran oportunidad política», destaca «su capacidad de gestión y su visión» y sobre el presidente del PPdeG y de la Xunta, Alfonso Rueda, que «está demostrando muchísima determinación en torno a cómo se gobierna una comunidad autónoma». «Me gustan los dos estilos», sentencia.
En su opinión, «no hay nada más bonito» que ser alcalde de la ciudad de cada uno. «Yo quiero que este proyecto de crecimiento de Ferrol no se pare y por eso me presento para que este proyecto pueda completarse», asevera, sin imponerse límites de antemano a los mandatos a los que pueda llegar a aspirar.
«Hemos roto muchos maleficios en Ferrol: el maleficio de la mayoría absoluta, ahora que estamos viendo en España como es tan malo… Se gobierna, pero no se toman decisiones porque no se puede y uno está en manos de las minorías», aduce quien ejerce por segunda vez como alcalde ferrolano, tras un primer mandato entre 2011 y 2015.
Su receta para reeditar el respaldo de los votantes: «Escuchar y gestionar. Si la gente ve que escuchas y ve que eres capaz de gestionar, se implica para conformar ese gran proyecto de mayorías», cavila tras reivindicar su «proyecto de transformación de la ciudad».
«Hemos sido capaces de movilizar 350 millones de euros para los grandes proyectos de transformación de Ferrol, pero también para mejorar los temas del día a día de la ciudad. Y esto es un contraste claro a lo que los ferrolanos querían superar: la inestabilidad».
En esta línea, rememora cómo «en los cuatro años anteriores se aprobó un presupuesto», mientras que desde su vuelta a la alcaldía en 2023, el municipio «lleva cuatro presupuestos en tres años».

