La Asociación Eólica de Galicia (EGA) hace una llamamiento al desarrollo del sector en un contexto inflacionario de la energía contaminante.
En un comunicado con motivo del Día Mundial de la Salud Ambiental, pone el foco en cómo ha subido un 40% el precio del gasóleo y un 50% el gas, en un momento en el que la inflación de Galicia supera a la de España.
«Una eólica correctamente planificada puede formar parte de una política de salud ambiental precisamente porque contribuye a reducir algunos de los grandes riesgos ambientales contemporáneos: contaminación atmosférica, cambio climático, menos emisiones y una menor dependencia de la combustión de recursos fósiles frente a una valoración exhaustiva y minimización con actuaciones preventivas sobre el paisaje, la biodiversidad, las nuevas infraestructuras y el ruido», razona.
«Quizá el mayor error ambiental de nuestra generación sea no desarrollar las energías renovables. Resulta insoportable que, conociendo y sufriendo las consecuencias de nuestra dependencia de los combustibles fósiles, no avancemos con la riqueza de las alternativas renovables que poseemos en Galicia», se queja la patronal eólica gallega.
Lamenta Galicia mantiene paralizados numerosos proyectos eólicos que «han pasado durante años por procedimientos administrativos y ambientales, con intervención de funcionarios y organismos públicos especializados». «Estamos hablando de proyectos que, considerados conjuntamente, representan una cantidad de generación eléctrica equivalente a una parte extraordinariamente relevante del consumo eléctrico gallego, además de miles de millones de euros potenciales de inversión y miles de empleos directos e indirectos asociados a su construcción, explotación y cadena industrial», incide.
Por todo ello, Asociación Eólica de Galicia proclama su «carácter ambientalista y la protección de la especie humana y de la naturaleza a la hora de generar energía cien por cien limpia con el viento».

