La Xunta aumentará en un mes el periodo de alto riesgo de incendios en Galicia, que actualmente está fijado desde el 1 de julio al 30 septiembre, de modo que tendrá lugar entre los días 16 de junio y 15 de octubre de cada año.
Así figura en el borrador del anteproyecto de la futura ley de lucha contra los incendios forestales de Galicia, al que ha tenido acceso Europa Press, a la espera de los cambios que pueda incorporar en su tramitación en el Parlamento, adonde irá en octubre, según afirmó el pasado lunes la conselleira do Medio Rural, María José Gómez.
La nueva norma apunta a los «antecedentes y datos históricos sobre el riesgo de aparición de incendios forestales de Galicia» como causa de esta ampliación 15 días antes en junio y 15 después en octubre, unido a «la incidencia de las variables meteorológicas en el comportamiento del fuego» en esta época.
Igualmente, la dirección xeral competente podrá ampliar más allá de las fechas establecidas –tal y como ocurría actualmente– la época de peligro de alto riesgo de incendios o determinar otros periodos a añadir. Esta resolución se publicará en el Diario Oficial de Galicia (DOG).
MEJORA DEL IRDI
Otra cuestión a la que se presta atención el nuevo texto es la modificación del actual índice de riesgo diario de incendio forestal (IRDI) que incluirá una mejora para ser más detallado, territorializado y funcionar con mayor anticipación.
En detalle, se prevé su determinación a nivel municipal y se establece expresamente que se tengan en cuenta la información meteorológica, el estado hídrico de las partes vivas y muertas de la vegetación y el suelo, la vulnerabilidad territorial y el comportamiento esperado del fuego. Además, la Xunta quiere disponer de una previsión con tres días de antelación.
El objetivo de este nuevo IRDI es que funcione incorporando variables relacionadas con la disponibilidad real del combustible para arder y con la situación del territorio.
Ya el pasado lunes la Xunta avanzó que cuando el IRDI sea muy alto o extremo se establece la suspensión automática de todas las autorizaciones de quema, se prohíbe su utilización en áreas recreativas y se refuerza la revocación automática de los permisos sobre el lanzamiento de artefactos pirotécnicos.
También, con la misma situación del riesgo, se limita el uso de maquinaria que genere chispas de 12 a 18 horas, excepto que cuente con un vigilante dedicado y un vehículo con al menos 400 litros de agua y equipo de extinción.

