La Xunta prevé establecer una moratoria de dos años para la instalación o ampliación de explotaciones ganaderas en zonas con aguas afectadas por la contaminación de nitratos de origen agrario en la cuenca del río Limia (Ourense).
Así figura en la actualización del proyecto de decreto para reducir la contaminación por nitratos que acaba de publicar en el Portal de Transparencia, realizada tras la recepción del borrador de informe definitivo sobre presiones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Esta medida provisional indica que no habrá nuevas licencias y autorizaciones para la instalación de granjas porcinas, bovins o avícolas durante «un máximo de dos años», así como para ampliar la capacidad de las existentes, en las superficies cuya escorrentía fluya hacia las aguas afectadas por la contaminación de nitratos de origen agrario en la cuenca del río Limia.
La Xunta aclara que esta moratoria dejará de producir efectos en el caso de que se declarasen zonas vulnerables y, por lo tanto, se aprueben los correspondientes planes de actuación para su restauración. Asimismo, esta prórroga podrá quedar sin efecto en el caso de que se acredite que la contaminación hubiese dejado de tener un origen significativamente agrario.
De esta prohibición quedarían excluidas las explotaciones de autoconsumo, aquellas en las que la modificación estuviese solicitada antes del pasado lunes y también las solicitudes de autorización de explotaciones presentadas por personas agricultoras jóvenes.
También se avanza que la Xunta elaborará códigos de buenas prácticas agrarias y definirá programas de actuación para las zonas vulnerables.
Todo ello después de que, en febrero de 2026, el Tribunal Supremo (TS) rechazase los recursos de la Xunta y la Confederación Hidrográfica del Miño Sil contra la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que los condenó por «inactividad» ante la degradación ambiental del embalse de As Conchas, en Ourense.
Precisamente, a comienzos de este mes de septiembre, vecinos del embalse de As Conchas (Ourense), con el apoyo de ClientEarth, Amigas de la Tierra y la Federación de Consumidores y Usuarios CECU, presentaron una demanda para solicitar al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) la ejecución forzosa de la sentencia que declaró vulnerados sus derechos fundamentales debido a la inacción de la Xunta y la Conferederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) ante la contaminación procedente de la ganadería industrial en la cuenca del río Limia, con especial incidencia en la presa.
En un comunicado este martes, la propia Xunta indica que con la actualización del decreto «se sigue avanzando en esta materia y, en particular, se contribuye a ejecutar la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia sobre la contaminación del embalse de As Conchas, en Ourense».
NUEVO PERIODO DE SUGERENCIAS Y ALEGACIONES AL MINISTERIO
La Xunta ya abrió a consulta pública el texto de este decreto el pasado julio, un año después de que ya hiciese lo propio en julio de 2025. Y ahora incluye una actualización por lo que vuelve a abrir plazo para remitir sugerencias hasta el 13 de octubre.
La Consellería do Medio Rural explica ahora que esta actualización se produce tras la recepción del borrador de informe definitivo del Ministerio para la Transición Ecológica con el mapa de puntos de presión de nitratos de origen agrario.
Al respecto, la Xunta señala que presenta alegaciones en relación con 10 puntos en los que considera que la información incorporada por el Ministerio no es concluyente sobre ese origen agrario.
La lista de esos 10 puntos sobre los que presenta alegaciones es la siguiente: Costa Ártabra (Valdoviño y Abegondo); A Coruña interior (Melide y Santiso); Costa da Morte (Zas); Zona Coruña Centro (Trazo); Rías Baixas (Cambados); y Rías Baixas Sur (Redondela, Vigo y Baiona). Argumenta que el análisis de impactos agrarios debe ser lo suficientemente concluyente para que quede acreditado el origen agrario de la contaminación.
Greenpeace, el Movemento Ecoloxista da Limia y la Sociedade Galega de Historia Natural ya presentaron alegaciones hace unos días al proyecto de decreto de nitratos en el que la Xunta, «lejos de intentar reducir y evitar la contaminación por nitratos de fuentes agrarias», «se enroca en el negacionismo del problema y en una falsa carencia de estudios que acrediten el origen agrario de la contaminación».

