El secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha rechazado valorar como «un informe serio» el aviso remitido por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a través de WhatsApp sobre la entrada masiva en Ceuta y ha instado al Partido Popular a «no utilizar la vulnerabilidad de un niño para dividir un país y sembrar el odio».
En concreto, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisó a la Delegación del Gobierno en Ceuta de un «llamamiento» en redes sociales para llevar a cabo un «asalto por valla y mar» a la ciudad autónoma a través de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp el día 29 de julio, un día antes de la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes procedentes de Marruecos.
Consultado por los medios de comunicación este jueves en el Parlamento de Galicia, el dirigente socialista ha señalado que «hay otros canales para trasladar esa alarma y escalar una entrada de tal calibre en lo que es el funcionamiento de la propia Administración».
«Cuando uno tiene una evidencia de que van a entrar 80.000 personas en el territorio nacional no se hace a través de un WhatsApp; se traslada y se escala a las últimas instancias de la Administración del Estado», ha aseverado Besteiro.
SITUACIÓN DE LOS MENORES NO ACOMPAÑADOS
Frente a esta controversia, el líder del PSdeG ha remarcado que la prioridad debe centrarse en la atención y protección de los menores no acompañados que se encuentran en situación de vulnerabilidad en Ceuta.
Al respecto, Besteiro ha cargado contra la actitud del Partido Popular, al que ha exigido que no emplee la situación de estos niños y adolescentes para «dividir un país y sembrar el odio». Asimismo, ha llamado a trabajar «de la mano de la legalidad y el respeto a los derechos humanos», haciendo referencia al precedente del año 2022, cuando se recibió a más de 700 niños ucranianos.
Finalmente, el secretario xeral socialista ha reclamado a las comunidades autónomas que «hagan lo que tienen que hacer» y asuman un reparto proporcional y justo de acogida en todo el territorio estatal, enfatizando que estos menores «no son ni números ni expedientes», sino personas que «necesitan ayuda».

