La provincia de Ourense ha acogido durante este 2026 más de una veintena de excavaciones arqueológicas cuyo objetivo radica esencialmente en poner en valor el patrimonio más «desconocido o periférico» y vincular a las comunidades locales para su mantenimiento y conservación.
«Si no hay diálogo ni vínculo con vecinos para su mantenimiento, el patrimonio al final en 5 o 10 años está perdido», ha señalado Carlos Tejerizo, coordinador de la asociación Sputnik Labrego, consultado por Europa Press.
Entre los municipios en los que permanecen activos proyectos arqueológicos, destacan algunos como el Castro de San Vicente en Avión, la Cidade de Armea en Allariz o excavaciones en la comarca de Valdeorras.
Tal y como ha confirmado el director del Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense, César Llana, actualmente permanecen vigentes cerca de 22 permisos para excavaciones arqueológicas, 121 controles y cerca de 30 otras intervenciones.
«En los últimos años está entrando mucho material de diferentes proyectos arqueológicos en la provincia», ha trasladado Llana, detallando que es la institución la encargada de asumir la investigación básica de estos –incluyendo catalogación, analíticas y otras cuestiones–, dando lugar a una colección «abierta a todos los investigadores» interesados.
COMARCA DE VALDEORRAS
Así, de la mano de la asociación Sputnik Labrego, Carlos Tejerizo ha detallado que excavaciones llevadas a cabo en parroquias como Casaio (Carballeda de Valdeorras), O Seixo (O Bolo) o Valencia do Sil (Vilamartín de Valdeorras), responden al objetivo principal de analizar el «impacto» que los grandes procesos políticos -entre ellos, el fin del imperio romano o la guerra civil– han tenido en las sociedades campesinas locales.
En este caso, la investigación más reciente se ha desarrollado en Casaio, para analizar el impacto de la industria de wolframio en el paisaje y las sociedades del s. XX. Para ello, la asociación ha puesto en marcha excavaciones en estructuras vinculadas a un antiguo sistema de redención de penas, concretamente, en los barracones en los que habitaban aquellos presos que se dedicaban a extraer este material, generalmente los que venían de la Guerra Civil.
«Muchas de las sociedades evolucionaron desde comunidades campesinas y ganaderas hacia sociedades industriales. Es algo que se aprecia también a través de los objetos que encontramos en dichas estancias», ha señalado Tejerizo, destacando entre los principales descubrimientos, la «paradoja» por la cual quienes habitaban en dicha estructura tuvieron acceso a la electricidad «mucho antes» que el resto del territorio -los primeros, sobre la década del 1920 y los segundos alrededor del 1970–.
Asimismo, la asociación ha llevado a cabo otros proyectos como excavaciones en un alfar tradicional del s. XIX en O Bolo, en el que existió una fábrica de cerámicas tradicionales; así como en el Castro de Valencia do Sil, con la excavación de un centro de fabricación de herramientas de hierro de la época tardorromana.
AVIÓN
También en el municipio ourensano de Avión continúan desde 2023 excavaciones en el Castro de San Vicente. Su director, Jorge Lamas, ha detallado que dicho castro data, aproximadamente, del s. II antes de Cristo, cuando sociedades galaicas se establecieron en el territorio, y hasta el s. II después de Cristo –según han estimado– con la llegada de los romanos que llevaron a cabo una «reocupación del territorio».
«Primero se establecieron, construyeron la muralla principal para protegerse, fueron construyendo viviendas provisionales y continuaron construyendo el resto de murallas. Por el tipo de viviendas, creemos que había un espacio de reuniones y ceremonias y otro espacio más residencial o habitacional», señalado Lamas.
Entre los principales descubrimientos, el director de excavaciones ha destacado la identificación de dos losas de piedra en las que se tallaron el símbolo de un ‘trisquel’ y el de una ‘cruz volada’, ambos aparentemente ligados a simbología natural. «Los localizamos a cada lado de la entrada de la primera cabaña que excavamos y mirando hacia donde sale el sol. En el caso de la cruz, aunque no es la única que se ha localizado en otros proyectos, es muy poco habitual. Para nosotros fue una pasada», ha añadido Jorge Lamas.
Asimismo, ha destacado también el hallazgo de una zanja separada entre dos muros, cuyo uso han asociado a un espacio funerario por su ubicación y sellado únicos. «Es una estructura que no habíamos visto antes. Quien lo selló sabía que debajo había algo importante. Estas sociedades quemaban a los muertos primero y los enterraban en cistas (estructuras construidas con losas de piedra) en una fosa o zanja. Aunque no la hemos excavado aún, está previsto que lo hagamos próximamente», ha explicado.
ALLARIZ
Asimismo, también el profesor titular de Arqueología en la Universidade de Vigo, Adolfo Fernández, ha destacado los trabajos de excavación que se llevan a cabo en la Cidade de Armea, en Allariz, desde hace más de 15 años; un Bien de Interés Cultural en conjunto con Santa María de Augas Santas y el Forno da Santa.
Se trata de un espacio que se extiende desde la época prerromana y hasta la medieval y moderna, desde la cual se puede apreciar la «ciudad, sus viviendas y sus calles», a través de un proceso «muy lento y sistemático» que se retoma cada año, generalmente en el mes de julio.
«Todo el material inmueble extraído se estudia, sigla, inventaría y procesa en el Campus de Ourense, para ser después depositado en el Museo. Además, los yacimientos inmuebles deben ser conservados y restaurados una vez que quedan a la vista, con un proceso que normalmente se inicia en septiembre», ha explicado Fernández.
MUSEO ARQUEOLÓXICO PROVINCIAL DE OURENSE
En esta línea, César Llana ha recalcado que la institución, a pesar de no contar con exposición fija abierta al público al continuar en curso las obras de su sede principal, sí mantiene exposiciones largas en otros puntos de la ciudad, así como una línea de conferencias, jornadas técnicas y, sobre todo, colaboración activa con el resto de investigaciones arqueológicas en curso.
«Recibimos materiales que proceden de intervenciones arqueológicas en la provincia, lo que implica que hay que inventariar, catalogar y estudiar las colecciones. La vinculación de esta casa con la arqueología en la provincia es clara y manifiesta», ha detallado.
Asimismo, Llana ha celebrado descubrimientos e investigaciones a lo largo de los años que «tienen una aportación muy importante al patrimonio arqueológico» de Ourense. «A nivel histórico, un museo que lleva más de 100 años tiene una colección amplia y muy importante», ha añadido.
PATRIMONIO Y PROFESIÓN
Así, arqueólogos han coincidido en la importancia de la puesta en valor del patrimonio «de forma equilibrada», así como de la profesión y de la historia para «entender mejor el pasado y el presente». «Ourense tiene un patrimonio riquísimo con zonas muy diferentes y por eso es esencial tener organización y planificación. Se podría hacer una mejor planificación de la gestión del patrimonio cultural en la provincia», ha señalado Carlos Tejerizo.
En esta línea, ha abogado por la creación de museos locales por ser en el propio territorio en el que «más sentido tiene depositar los materiales». «Ourense es de las que más riqueza patrimonial tiene de España, desde la prehistoria hasta la actualidad, pero está muy poco estudiada y financiada», ha destacado Jorge Lamas al respecto.
En este sentido, todos ellos han coincidido en que la profesión, lejos de estar en peligro de extinción, es un «pilar fundamental». «El patrimonio va a existir siempre y siempre tendrá que haber gestores del mismo», ha añadido Tejerizo.

