La Xunta de Galicia iniciará este jueves los trabajos para reabrir al mar la laguna de Baldaio, en el municipio coruñés de Carballo, de forma que restaurará el intercambio natural de agua entre el humedal y el medio marino, obstruido actualmente por un tapón de arena.
Esta solución llega después de que vecinos se manifestasen a favor de medidas «urgentes» ante el taponamiento de este espacio natural, una situación «reiterada» que, según reconoce el Gobierno gallego, «dificulta la renovación del agua, favorece episodios de anoxia e incrementa de forma significativa la temperatura».
Según ha anunciado la Consellería de Medio Ambiente, los trabajos arrancarán este jueves coincidiendo con la bajamar para «aprovechar la propia dinámica de las mareas» y dependerán «en buena medida» de las condiciones meteorológicas y marítimas de la zona. «Buscan retirar el tapón de arena existente con el objetivo de que el canal estuarino recupere su funcionalidad y se restablezca su conexión natural entre la laguna y el mar», ha explicado.
En una primera fase, la maquinaria rebajará la acumulación de arena existente en la zona del canal para crear una pendiente que facilite la salida progresiva del agua. Posteriormente, se completará la apertura del canal hasta alcanzar la profundidad necesaria para favorecer un flujo gradual entre la laguna y el mar.
Durante la ejecución de los trabajos, se adoptarán las preceptivas medidas de seguridad y se limitará el tránsito de maquinaria a las áreas estrictamente necesarias para «minimizar la afección sobre los hábitats y las especies protegidas», ha concretado la Consellería.
CONVENIO
Estas actuaciones están recogidas en el convenio firmado la semana pasada por las consellerías de Medio Ambiente y Mar y el Ayuntamiento de Carballo para, por una parte, «corregir la situación hidrológica actual» con actuaciones «inmediatas» y, por otra, «avanzar en la definición de una solución estable para su conservación presente y futura».
Tal y como establece el convenio, Medio Ambiente autorizó y coordinará estas actuaciones «puntuales, de emergencias e inmediatas», que se realizarán con medios materiales aportados por Mar. Por su parte, el Ayuntamiento se ha comprometido a adoptar todas las medidas necesarias para colaborar en el marco de sus competencias y facilitar el desarrollo de los trabajos.
PLAN A LARGO PLAZO
A un nivel general, esta iniciativa busca dar una respuesta coordinada a la situación de la zona húmeda Marismas de Baldaio, un enclave integrado en la Red Natura 2000 y en la Rede Galega de Espazos Naturais Protexidos «en el que la pérdida de la conexión natural con el mar está provocando una importante deterioración de las condiciones ambientales», ha descrito el departamento dirigido por Ángeles Vázquez.
En este contexto, la propuesta acordada apuesta por abordar el futuro del espacio «desde una perspectiva integral y a largo plazo» a través de una comisión técnica de seguimiento en la que las distintas administraciones colaborarán en la elaboración de una propuesta global de intervención y gestión.

