El Sindicato Ferroviario ha convocado una nueva jornada de huelga de 24 horas para el próximo 31 de julio, en este caso para protestar por «la peligrosa situación» que considera que se vive a bordo de los trenes, como consecuencia de «deficiencias de los sistemas de climatización».
A la huelga están llamados todos los colectivos de intervención y conducción de Renfe Viajeros, aunque este sindicato ya convocó dos jornadas de huelga en el último mes que se saldaron con un seguimiento del 1,8% el primer día y del 2,1% en el segundo.
Sindicato Ferroviario ya había solicitado una reunión en la Comisión de Conflictos Laborales de Grupo, con el objetivo de buscar una solución a la problemática que asegura que vienen padeciendo los colectivos de intervención y conducción con las averías de los equipos de aire acondicionado a bordo de los trenes.
«Una situación que ya está teniendo graves consecuencias para la salud del personal a bordo, con dolores de cabeza, procesos de ansiedad, ahogo y fatiga, pero que puede ser de consecuencias más graves de no darse una solución», advierte.
El sindicato denuncia que esta situación tiene su origen en la «mala gestión» de la flota en caso de averías o la externalización de las tareas de mantenimiento de los equipos de aire acondicionado, así como en «la negligencia de quienes deben decidir sustituir con carácter de urgencia los equipos que se han quedado obsoletos y prefieren parchear y mantener en circulación vehículos con avería de climatización un día tras otro».

