El viceportavoz parlamentario y reponsable de Medio Ambiente del BNG, Luís Bará, define como «demoledor» el auto de la sección tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galiza (TSXG) sobre el eólio de Pena do Pico, a pesar de las «maniobras» del PP de las que responsabiliza los recientes cambios de jueces entre las secciones tercera y cuarta para cambiar sus composiciones.
En un comunicado, Bará esgrime lo que considera «un nuevo palo judicial» a la política eólica de la Xunta y el PP, lo que «refeurza la idea de complicidad y connivencia del Gobierno de Rueda con las grandes empresas eléctricas».
«Frente a las pretensiones de la Xunta y Greenalia, que utilizan argumentos idénticos para defender la legalidad de la tramitación, tenemos un auto demoledor que le da la razón a la asociación ecologista Adega», asegura Bará. Remarca que el freno a esta eólico entre Baralla y Becerreá, en los Ancares de Lugo, llega pese «a las presiones y maniobras» para cambiar la composición de la sección tercera.
Valora que el auto del TSXG se fundamenta en «la importancia de garantizar la protección ambiental de hábitats y especies recogidas en la propia planificación de la Xunta y en los informes de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural», por lo que «cuestiona los criterios seguidos en la Declaración de Impacto Ambiental para informar favorablemente sobre el proyecto.
«El auto califica las medidas correctoras previstas en la DIA como medidas post-mortem y dice, literalmente, que están diseñadas para operar cuando el daño ya se produjo», explica. Por todo ello, el Bloque aplaude que este auto «claro y contundente» supone «desmontar» los argumentos de la Xunta y Greenalia.

