Los cuatro concejales no adscritos de Santiago de Compostela –Mercedes Rosón, Gonzalo Muíños, Milagros Castro y Marta Álvarez– han registrado un escrito en el juzgado a través del que desisten su demanda contra el Partido Socialista por su expulsión del partido.
Rosón, Muíños, Castro y Marta Álvarez habían iniciado un proceso contra la formación a través del que pedían que se anulase su expulsión del partido al entender que había sido irregular. Un procedimiento del que han acordado desistir, como así han trasladado al juzgado a través de un escrito con fecha del 13 de julio.
Fuentes del entorno de los cuatro concejales no adscritos han señalado a Europa Press que después de dar el paso de concurrir a las próximas elecciones municipales y empezar a articular un «proyecto propio, libre de progreso y centrado en Santiago» la postura «coherente» era poner fin a este proceso en el que se pedía la reincorporación al PSOE.
De este modo, señalan que ahora se centrarán en «construir una alternativa de gobierno real de la mano de los vecinos y vecinas» y dejan un proceso en el que, conforme recuerdan, estaban citadas a declarar como testigos personas como el secretario de Organización, Santos Cerdán, –firmante de la expulsión– o los ediles que hoy integran el Grupo Municipal Socialista.
EL PSOE: «SE DEMUESTRA QUE SE ACTUÓ DE FORMA ESCRUPULOSA»
Enfrente, fuentes socialistas consultadas por Europa Press han considerado que la decisión tomada por los cuatro concejales no adscritos evidencia que el Partido Socialista «actuó de forma escrupulosa» y que «la expulsión se hizo acorde a la normativa» y «con sustento».
En este sentido, recuerdan que tanto la Audiencia Provincial como el propio juzgado de primera instancia rechazaron la petición de medidas cautelares para anular su expulsión y mantener su condición de adscritos al Grupo Municipal Socialista en el consistorio local mientras se resolvía la demanda principal.
EXPULSIÓN DEL PARTIDO
Todo ello a raíz del conflicto interno del PSOE local de la capital gallega que estalló en junio de 2024, cuando los seis concejales del grupo municipal votaron en el pleno a favor de una ordenanza sobre las viviendas turísticas en contra de la decisión marcada por la dirección local, que optaba por la abstención.
Esa misma jornada, la ejecutiva de Santiago había convocado una reunión para ordenar el relevo de dos de los trabajadores del grupo, la jefa de gabinete y el responsable de comunicación, unos cambios que el portavoz municipal se negó a firmar y por los que fue suspendido de militancia durante un plazo de 18 meses.
A continuación, Muíños fue suspendido de militancia y la dirección local acordó nombrar a Gumersindo Guinarte como nuevo portavoz del Grupo Municipal y a Marta Abal como secretaria, convocando a Mercedes Rosón, Milagros Castro y Marta Álvarez a una reunión para ratificar dichos nombramientos. Sin embargo, las tres concejalas no acudieron al entender que la convocatoria era nula, lo que supuso la ruptura en la totalidad del grupo municipal y su posterior expulsión.

