Este viernes se cumplen cinco años del asesinato de Samuel Luiz, en la madrugada del 3 de julio de 2021 en A Coruña, con tres jóvenes condenados por su muerte a golpes y con un nuevo homenaje de recuerdo en la jornada de mañana.
Será promovido por la asociación LGTBI+ ALAS Coruña que ha organizado una vigilia, a las 20.00 horas, en la avenida de Buenos Aires, en la zona donde se produjeron los hechos. Esta entidad ejerció, además, la acusación popular en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña.
El acto programado para este viernes consistirá en un intervención por parte del vicepresidente de ALAS Coruña, Antonio Díaz, un minuto de silencio y la interpretación de dos piezas instrumentales por parte de la saxofonista Sophie Simons, además de una ofrenda floral.
«La sentencia firme del Tribunal Supremo supuso un paso muy importante en la lucha contra los delitos de odio y un mensaje claro de que la LGTBifobia tiene consecuencias y no puede quedar impune», señala, en un comunicado, la presidenta de la entidad Sara Crespo.
Y es que el Supremo confirmó, tras los recursos de los abogados de las defensas, las condenas de entre 20 y 24 años de prisión impuestas a los tres autores del asesinato a golpes de Samuel Luiz Muñiz, reafirmando, mientras, la absolución de un cuarto joven, inicialmente condenado y luego absuelto por el TSXG.
Por estos hechos, otros dos jóvenes, menores de edad en su momento, fueron condenados y trasladados a un centro de internamiento durante tres años y medio.
JUICIO
Esto después de que el Tribunal del Jurado declarase culpable de asesinato a tres de los cinco jóvenes juzgados por estos hechos, ocurridos en la madrugada del 3 de julio de 2021 en el paseo marítimo coruñés, y como cómplice a otro de los acusados, posteriormente absuelto.
Para la única mujer juzgada, se declaró la absolución al no estimar el Jurado su participación. En este caso, y para el que recayó la mayor condena — la persona que comenzó la agresión — se tuvo en cuenta la agravante de discriminación por motivo de orientación sexual de la víctima.
Tras conocerse la condena, desde la Federación Federación Estatal se incidió en la importancia de que se había hecho «justicia» y que la misma demostraba que se vive en un Estado «de derecho contundente contra el odio».
«Matar al grito de maricón de mierda no es una forma de hablar, sino de verbalizar el odio que lleva al asesinato y a la saña con la que en este caso acabaron con la vida de Samuel», se remarcó en su momento y en relación a un caso que suscitó numerosas muestras de solidaridad no solo en España sino también fuera de ella.

