El sector pirotécnico gallego ha denunciado este lunes una «deriva restrictiva y arbitraria» de ayuntamientos que prohíben o limitan los fuegos artificiales con el pretexto de evitar los incendios forestales.
La Asociación Galega de Industriais Pirotécnicos (AGIP) ha lamentado que varios ayuntamientos gallegos, como Vilagarcía de Arousa o Padrón, hayan acordado prohibir o limitar la pirotecnia, que recuerdan es una «actividad económica legal y regulada».
«El populismo, la cobardía política y la demagogia ambiental no pueden servir de coartada para impedir el ejercicio de una actividad legal y que forma parte del acervo cultural de nuestra comunidad», ha apuntado AGIP, que ha advertido de que emprenderá acciones legales y exigirá «compensaciones económicas subsidiarias» por daños patrimoniales a todos aquellos que cancelen «de forma unilateral contratos en vigor» o que alienten públicamente a no contrtar pirotecnia «basándose en motivos ideológicos, populistas, discriminatorios y que vulneren el derecho al trabajo, en lugar de aplicar la normativa vigente».
Esta asociación ha criticado que se están tomando medidas en algunos ayuntamientos «bajo pretextos supuestamente medioambientales y de bienestar social», atacando a este «sector histórico». Para AGIP esas medidas se basan en un «populismo estético, barato y carente de fundamento», debido a «presiones políticas de colectivos ecologistas y animalistas».
Así, califican esos vetos o limitaciones como una «hipocresía intolerable» porque alientan la prohibición de espectáculos «de escasa duración, anunciados y perfectamente localizados, que no generan un riesgo real», para transmitir imagen de «supuesta responsabilidad», cuando «tienen abandonado el rural y los montes sin limpiar».
Segun ha destacado el sector, las estadísticas oficiales demuestran que la incidencia de la pirotecnia en los incendios forestales es «prácticamente nula». Así, se han referido al pasado año, «el último gran año negro forestal», cuando los investigadores ratificaron que entre el 70 y el 80 % de los incendios fueron intencionados, y el impacto de la pirotecnia fue del 0 %.
«En toda la historia de las estadísticas forestales de Galicia no consta ni un solo gran incendio provocado por pirotecnica profesional y, cuando ocurre algún incidente, en la práctica totalidad de los casos se trata de conatos que no superan la barrera de una hectárea», han insistido.
Por todo ello, han denunciado que se «persigue» a la pirotecnia profesionales, mientras las propias administraciones con sus trabajos forestales o las negligencias agrícolas «provocan el tripole de incendios».
Con respecto al argumento del ruido de la pirotecnia o las molestias a personas sensibles y animales, han criticado el «doble rasero», puesto que un espectáculo pirotécnico dura unos 10 o 15 minutos, en una zona acotada y conocida con antelación.
Mientras, los ayuntamientos mantienen otros actos, como verbenas populares, conciertos o atracciones de feria que «emiten elevadísimos niveles de ruido» durante más tiempo, a lo largo de varios días, «sin que ningún alcalde se preocupe por el bienestar de los vecinos sensibles o de los animales».
AGIP ha concluido que «criminalizar» esta actividad buscando el «aplauso fácil» es un «acto de cobardía política», y ha trasladado su «repulsa» por esas medidas restrictivas, recordando que, de este sector, «viven cientos de familias».

