BNG y PSdeG coinciden al criticar la «persecución judicial» a Begoña Gómez «por el hecho de ser la mujer del presidente del Gobierno», Pedro Sánchez.
A preguntas de los periodistas en rueda de prensa, la portavoz nacional del Bloque, Ana Pontón, califica de «bastante inexplicable» la última resolución del juez Juan Carlos Peinado, que a su juicio «demuestra hasta qué punto en este caso hay una persecución judicial por motivos políticos», un caso que ve de ‘lawfare’.
«Quien queda en evidencia es un juez que demuestra que está trabajando en función de los intereses del PP», censura Pontón, para quien «la legislatura tiene sentido siempre y cuando el presidente del Gobierno cumpla con los compromisos con Galicia», entre los que se ha referido al traspaso de la AP-9, la implantación del servicio de cercanías ferroviarias y la agenda social.
Por su parte, rechaza decir al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) «qué tiene que hacer» con este caso. «Supongo que cualquier sanción se hará cumpliendo la legislación. En todo caso, no soy yo quien le tiene que decir al CGPJ qué debe hacer», indica.
Cuestionada al respecto de si ve posible agotar la legislatura, la socialista Lara Méndez remite a que «el presidente del Gobierno fue siempre claro y habló siempre de agotar la legislatura». «El año que viene la ciudadanía volverá a tener la palabra y decidirá qué arco parlamentario y qué mayoría se va a producir», señala.
En concreto sobre las últimas decisiones del juez Peinado en relación con Begoña Gómez, respeta «las decisiones de los tribunales» pero advierte de que eso «no significa tener que callar ante un procedimiento» que «nace de una denuncia de Manos Limpias». «Todos sabemos con quién tiene vínculos, con la extrema derecha y puso esta denuncia con recortes de prensa», reprueba.
Los pasos del juez, en opinión de Lara Méndez, hacen «daño enorme a la justicia» y su actitud «hace que se pierda la confianza en la justicia». «Llegó a insinuar que los policías podrían colaborar en su fuga», ha recriminado, en lo que ve una «premisa inadmisible y que llevó al CGPJ a abrir expediente».
«Este no es un procedimiento normal. Estamos viendo esta sucesión de hechos que persiguen atacar a una persona, a Begoña Gómez, por el hecho de ser la mujer del presidente del Gobierno. Estamos ante un caso anómalo que nace de una acusación de un sindicato vinculado con la extrema derecha y está siendo un proceso atípico por todas las causas», insiste.

