La Xunta prevé formalizar entre cinco y diez acuerdos de asociación hasta el año 2030 al amparo de la nueva licitación que publicará «en las próximas semanas», dirigida a socios estratégicos y tecnológicos y a través de compra pública-innovadora. Todo ello, en el marco de su iniciativa estratégica en seguridad, defensa y aeroespacio.
Así lo ha anunciado la directora xeral de Estratexia Industrial e Solo Empresarial, Margarita Ardao, en comisión parlamentaria, en una comparecencia a petición propia para informar sobre esta estrategia, que abarca el periodo 2025-2030.
Según ha constatado, «el diálogo con las empresas continuará siendo el protagonista de esta iniciativa» y la Xunta prevé impulsar la participación de 40 empresas y centros tecnológicos de universidades gallegas e implicar a 1.500 profesionales en movilizar una inversión público-privada de 350 millones de euros.
DEBATE GUERRA-PAZ
En el turno de los grupos se ha generado un debate sobre los conflictos bélicos, al comenzar la socialista Patricia Iglesias mostrándose «siempre del lado de la paz» ya no como postura de partido, sino personal.
En todo caso, y ampliando el foco «hacia la seguridad integral», ha criticado que «el PP está siendo equidistante con muchos de los conflictos y guerras ilegales que se están produciendo».
Por parte del BNG, Brais Ruanova ha defendido, tras críticas de la diputada del PSdeG, «decisiones que pueden ser impopulares pero que son lo correcto», en alusión velada a la OTAN.
«No es soberanía, es subordinación absoluta», ha advertido, con críticas a la intención de la Xunta de que «se sumen empresas al engranaje del mecanismo de la industria militar comandada por la OTAN y por la Unión Europea». En resumen, lo que busca el Gobierno gallego, a su juicio, es «suministrar material para las guerras que mande la OTAN».
Por parte del PP, Rubén Lorenzo ha valorado la estrategia y ha resaltado que «Galicia no improvisa». Por su parte, la directora xeral, que ha hecho hincapié en la «oportunidad histórica» que observa el Ejecutivo autonómico, ha precisado que «se está hablando de industria, no de conflictos bélicos», y ha añadido que «quien pretenda que Galicia espere, que reflexione, que dilate… está pidiendo que pierda este tren». Y «este tren, señorías, no volverá a pasar en este contexto», ha concluido.

