La CIG se ha movilizado este miércoles ante las cadenas de Gadis y Froiz en Lugo para reclamar a ambas empresas que se sienten a negociar, de manera «inmediata», el convenio provincial de comercio de alimentación.
Los trabajadores denuncian que los que tienen «peores condiciones salariales y laborales de las cuatro provincias».
A pesar de que el convenio caducó a 31 de diciembre de 2025, Gadis y Froiz –que ostentan el 100% de la representación patronal– «no contestaron a ninguna de las solicitudes de la CIG para constituir la mesa y comenzar ya a negociar el nuevo convenio», lamenta.
Remarca que hay que actualizar el convenio y «darle un impulso para dignificar las condiciones salariales, laborales y sociales del personal, que ya quedaron muy por debajo del resto de convenios del sector».
A nivel salarial, el objetivo pasa por avanzar en la equiparación de los salarios al convenio de A Coruña, «pues las diferencias entre personas que trabajan en tiendas que distan unos pocos kilómetros, pero están en provincias distintas, es brutal».
La CIG demanda también rebajar la jornada anual a las 1.713 horas (37,5h semanales); la cobertura del 100% en las situación de IT; garantizar el acceso a la jubilación parcial; o que el personal encargado pueda cobrar también lo quebranto de moneda.
Junto a esto, la central reivindica 32 días naturales de vacaciones (como ya tienen reconocidas en Ourense); ampliar los días de asuntos propios, mejorar las licencias por las consultas médicas y actualizar el resto de licencias que ya están incorporadas al Estatuto de las personas trabajadoras.
A nivel salarial, piden la equiparación con los salarios al convenio de A Coruña, «pues las diferencias entre personas que trabajan en tiendas que distan unos pocos kilómetros, pero están en provincias distintas, es brutal».
La CIG demanda también rebajar la jornada anual a las 1.713 horas (37,5 horas semanales); la cobertura del 100% en las situación de IT; así como garantizar el acceso a la jubilación parcial, entre otras cuestiones.
También reivindica 32 días naturales de vacaciones, «como ya tienen reconocidas en Ourense»; ampliar los días de asuntos propios, mejorar los permisos por las consultas médicas y actualizar el resto de permisos que ya están incorporados al Estatuto de los Trabajadores.

