El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se ha abierto este miércoles a «hablar» de una posible modificación de la ley autonómica de regulación de aprovechamiento lúdico de espacios termales, pero ha advertido que esta no va a pasar por rebajar «controles y calidad», ni por responder «a los deseos/a veces caprichos de cada ayuntamiento».
Así se lo ha trasladado al diputado de Democracia Ourensana (DO), Armando Ojea, quien se ha quejado, durante la sesión de control, de que la ley de regulación de aprovechamiento lúdico de espacios termales en vigor desde 2009 dejó «en un limbo jurídico» las pozas termales de Ourense, «un importante recurso natural de la ciudad usado desde tiempos inmemoriales» tanto por sus vecinos como por los visitantes.
«Creó una gran cantidad de problemas técnicos tanto de interpretación de la norma como de su aplicación práctica porque obligaba, en el caso concreto de estas pozas, a unos gastos totalmente inasumibles por parte del Ayuntamiento para dotarlas de socorristas», ha esgrimido, antes de incidir que no cubren «ni hasta la cintura» y que tienen, en algunos casos, «el tamaño de una bañera».
Ojea ha incidido en que la coyuntura generada desembocó incluso en casos de «desobediencia civil» por parte de personas que pretendían seguir usando esas pozas, y ha urgido una adaptación de la normativa, convencido de que si la problemática afectase a otras ciudades como A Coruña o Vigo «seguramente ya se habría reformulado o readaptado hace tiempo».
Satisfecho por hablar de termalismo, Rueda ha defendido que su Gobierno siempre lo ha defendido cuando otros «lo despreciaban» y ha defendido los pasos dados desde la administración para apoyar y reforzar la profesionalización del sector.
DISPUESTO A HABLAR DE MODIFICAR LA NORMA
Dicho esto, ha asegurado que «no hay ningún problema en hablar de la modificación» de la ley en cuestión, dado que su Ejecutivo está abierto a «mejoras», pero ha advertido de que cualquier conversación tendrá un enfoque de «sentido y rigor». «Lo que no podemos es llevar por delante algo cuyo prestigio aún está en construcción y puede llegar muchísimo más lejos», ha defendido.
«Podemos hablar de lo que se pueda modificar en la ley para hacer las cosas lógicas», ha insistido, pero ha advertido de que no habrá opción a rebajar los controles o la calidad que se plantea para el sector termal «en su conjunto».
AYUDAS
Adaptarse a los «deseos/a veces caprichos de cada ayuntamiento», ha advertido el presidente, es algo que no se debe esperar ni del Grupo Parlamentario Popular ni de su Gobierno. No en vano, ha advertido que, aunque entiende que las adaptaciones a la normativa son «costosas», la Xunta habilita «ayudas».
Del Ayuntamiento de Ourense ha apuntado que accedió a 864.000 euros en seis ayudas, pero «no las ejecutó». «Resulta que renunció a dos, ejecutó parcialmente otras tres y solo bien una, de 150.000 euros. En 2025 ni siquiera se presentó a las ayudas. Señor Ojea, es muy difícil que ayudemos a cumplir la ley a quien no se quiere dejar ayudar», ha zanjado.

