El presidente del Colegio de Graduados Sociales de A Coruña y Ourense, José Lage, se reunirá esta tarde, junto con los presidentes de los Colegios de Pontevedra y Lugo, con el conselleiro de Economía de la Xunta de Galicia, José González, para conocer el diseño de las medidas con que desde la Xunta de Galicia se quiere abordar «el grave problema de absentismo laboral en nuestra comunidad autónoma».
«La segunda en encabezar el ranking de todo el país, en términos de PIB hablamos de pérdidas que alcanzan los 2.268 millones de euros o lo que es lo mismo, el 3% del PIB gallego, señala en un comunicado en el que apelan a resolver el problema, pero no «a criminalizar».
«Es obvio que es un gran problema que hay que resolver; los graduados sociales lo vemos a diario, sobre todo, el profundo impacto que tiene en las pequeñas y medianas empresas a las que pone en riesgo el mantenimiento de la actividad».
«Pero debemos ser cuidadosos en no criminalizar al trabajador, porque el problema de las bajas no solo tiene que ver con el abuso de unos, sino con un sistema multiactoral que no funciona o está muy cercano al colapso», defiende el presidente del Colegio Oficial de Graduados Sociales de A Coruña y Ourense, José Lage Cerviño.
«Sabemos que tenemos un sistema sanitario con grandes carencias de personal, con demoras en citas especializadas y pruebas diagnósticas, con mutuas, administraciones e inspecciones de trabajo con grandes dificultades que no les permite realizar con eficacia sus funciones de control».
«Sobre el absentismo injustificado se debe actuar aplicando el reglamento disciplinario previsto en los convenios colectivos de aplicación en las empresas, pero en millones de casos, las bajas médicas no se prolongan por la voluntad del trabajador o trabajadora, sino por la falla del sistema», destacan.
«Hay que apostar por la prevención de riesgos laborales, la mejora del bienestar laboral de los trabajadores y la optimización de los procesos de gestión y control para evitar esos casos que se prolongan innecesariamente, no por capricho de los trabajadores sino por la falla del sistema que debe darles respuesta», apostilla.

