Las concejalas no adscritas de Santiago, Mercedes Rosón, Mila Castro, Marta Álvarez y Gonzalo Muíños, han reivindicado la «coherencia con sus ideas y el compromiso» con la ciudad en el aniversario de su salida del PSOE.
En una nota de prensa, las edilas han recordado el pleno del 16 de mayo de 2025, en el que pasaron a ser no adscritas, suponiendo una «alteración arbitraria» de la representación de la Corporación Municipal por parte de un partido político, en un contexto que Muíños definió como «ajuste de cuentas, motivado por ansias de poder y venganzas personales».
En este sentido, el portavoz de las no adscritas ha comparado aquella situación con las recientes denuncias políticas sobre la moción de censura en Lugo, recordando que «las mismas personas que ahora sancionan y denuncian prácticas de compra-venta de voluntades fueron las que aquí emplearon esos métodos».
Además, ha acusado al PSOE de intentar «comprar» la voluntad del grupo mediante ofrecimientos de cargos para facilitar su salida y «dejar sitio a Aitor Bouza», quien posteriormente obtuvo un puesto en el Parlamento gallego después de que Julio Abalde accediese a la Subdelegación del Gobierno.
Frente a esa situación, Muíños ha reafirmado la posición mantenida por el grupo desde el primer momento y su representación de la «clase trabajadora» desde una posición «abiertamente socialista», aunque centrada en la defensa de los intereses de Santiago de Compostela.
Asimismo, ha afirmado que practican una oposición «útil», al desbloquear proyectos, llegar a consensos puntuales con otras fuerzas políticas y «mirar por el interés general más que a la calculadora electoral». «Nosotros nunca vamos a renunciar a representar lo que somos», ha remarcado.
Al hacer balance sobre este año, Muíños ha destacado el bloqueo de proyectos «enquistados» como la operación Peleteiro o el impulso al estudio de un nuevo modelo de comedores escolares. También, ha recordado el apoyo del grupo a la nueva licitación del contrato del agua, «aunque hubo quien la bloqueó», así como su disposición a facilitar la tramitación de los presupuestos municipales «por responsabilidad con las vecinas y vecinos», pese a no compartir su contenido.
Asimismo, ha reivindicado la «coherencia» del grupo al rechazar «cualquier posibilidad de una moción de censura», criticando al PSOE por «no rechazarla con la misma rotundidad», al no apoyar la cuestión de confianza presentada por la alcaldesa, que suponía la aprobación automática de los presupuestos que, de no producirse, se aprobarían igualmente un mes más tarde.
Finalmente, Gonzalo Muíños ha asegurado que las concejalas no adscritas continuarán trabajando «con coherencia y compromiso con sus ideas y proyecto y con Santiago de Compostela».

