La Xunta abrió un total de ocho expedientes sancionadores a industrias en 2025 por incumplimientos ambientales, lo que supone casi la mitad de los 15 del año anterior.
El programa de inspección ambiental a instalaciones industriales y productivas alcanzó 594 controles en 2025, en las cuales un 11% de las instalaciones supervisadas presentaron un cumplimiento bajo. Entre las desviaciones, un 4% se consideraron muy relevantes.
Así figura en la memoria analizada por el Consello de la Xunta este lunes, en el que se apunta que los inspectores realizaron el 82% de las visitas que tenían programadas, además de realizar actuaciones no programadas a raíz de denuncias o situaciones de emergencia.
Al respecto, el Gobierno gallego sostiene que la bajada de expedientes sancionadores, unido a que el 64% de las empresas inspeccionadas el año pasado mejoraron su nivel de cumplimiento en comparación con la anterior, se debe a que las compañías «responden cada vez mejor a las exigencias normativas y a los controles sobre la gestión ambiental de los procesos industriales y productivos».
El primer año del plan de inspección ambiental de Galicia 2025-2030 recoge cinco ejes de supervisión: instalaciones con autorización ambiental integrada (AAI), proceso de traslado de residuos, instalaciones de gestión de residuos, vertederos y otras actividades.
El Gobierno autonómico subraya que se inspeccionaron el año pasado 81 de las 95 instalaciones gallegas con autorización ambiental integrada a las cuales les correspondía someterse a este trámite, con una tasa de cobertura inspectora del 85,3%. El 65% presentan un buen comportamiento, una tasa que se eleva al 81% en las empresas de carácter industrial.
También se llevaron a cabo visitas a 14 vertederos para comprobar el cumplimiento de la normativa y hacer comprobaciones sobre los vasos (tanto los nuevos como los sellados).
La Xunta sostiene que con estos datos Galicia «consolida su posición entre las comunidades más rigurosas en los controles ambientales» sobre estas instalaciones.

