Cientos de personas se han movilizado este domingo en Santiago para protestar contra agresiones y políticas tránsfobas y reclamar más derechos para el colectivo, con especial atención a las personas no binarias, no migrantes y menores de 12 años, excluidas de la Ley Trans (vigente desde 2023).
«Los derechos trans son derechos humanos. Nuestra existencia no es un debate. No es una ideología. Es una realidad», reclama el manifiesto, leído en la Praza do Obradoiro por varias de las participantes –junto a una intérprete en lengua de signos– y al que se han adherido más de 120 entidades de todo tipo.
La organización, a cargo de la sección juvenil de Arelas, ha celebrado una asistencia «superior a la expectivas» y la estiman en 1.000 personas. Representantes de esta asociación de familias de menores trans han encabezado la marcha desde su salida a las 12.00 horas bajo el lema ‘A vosa transfobia, a nosa resposta’. Con ella, se han querido adelantar dos días al Día de la Visibilidad Trans, que se celebra el 31 de marzo.
«Hay motivos de sobra para salir a las calles», ha defendido Alicia Arruti, representante de Arelas, al inicio de la protesta. En este sentido, ha lamentado ante los medios de comunicación la «terrible» agresión a una mujer trans en La Bañeza (León), por la que han detenido a cinco personas, y el también reciente ataque homófobo ocurrido en Pontevedra.
Igualmente ha cargado contra el «retroceso» que avista en Portugal, que está en proceso de modificar su ley de identidad de género para reintroducir el requisito de contar con un informe médico. Además, el Gobierno del país vecino planea prohibir los bloqueadores hormonales a las personas menores de 18, que tampoco podrán modificar sus documentos de identidad.
Como respuesta a estas realidades, las personas participantes en la protesta han mostrado su rechazo con consignas como «O trans é real», «As persoas non binarias existen e resisten» y «Con pene ou con vaxina, mulleres combativas».
Otros cánticos aludieron directamente al presidente de la Xunta («Rueda, escoita, o transfeminismo está en loita»). Precisamente, organizaciones políticas de la oposición en el Parlamento de Galicia, como BNG y PSdeG, participaron en la movilización, al igual que representantes de Movemento Sumar Galicia.
Apoyándose en el apoyo a la manifestación, Arruti ha remarcado que, aunque parece que hay «una mayoría en contra, no es así». «Lo que queremos demostrar es no solo defender los derechos conquistados y reclamar los que quedan por conseguir, sino concienciar y defender que la sociedad gallega apoya a las personas trans», ha reivindicado.
REIVINDICACIONES
En este sentido, consideran que el Gobierno gallego y estatal no están satisfaciendo las demandas que reclaman. Entre ellas, piden «protección legal efectiva» para el colectivo trans y acceso «digno» a la salud, a la educación y al empleo.
También exigen formación obligatoria en identidad de género para docentes y personal sanitario y programas de refugio para personas perseguidas en sus países. Además, demandan específicamente a la Xunta de Galicia que reforme el protocolo educativo elaborado en relación a este colectivo y que lo adapte a la actual Ley Trans.
Al respecto de la normativa estatal de 2023, han incidido en la exclusión de varios grupos. Por ejemplo, las personas trans migrantes, que, en muchos casos, «han huido de países autoritarios y transfóbicos buscando cambiar de sexo» en España, donde han hallado «numerosos impedimentos» burocráticos, en palabras de Arruti.
Esta es una situación que hallan similar a la que viven las infancias trans menores de 12 años, a las que la ley deja en una «laguna legal», y a las personas no binarias, con dificultades para acceder al cambio de nombre o a tratamientos médicos. El manifiesto reclamó su inclusión en la normativa como «un gran paso» para alcanzar el «reconocimiento» de su existencia.

