Ecologistas y vecinos de la parroquia viguesa de Matamá han presentado este viernes hasta 328 alegaciones contra la ampliación del polígono de Balaídos, donde se asienta la factoría de la multinacional automovilística Stellantis: «Queremos convivir en paz con la planta».
Así lo han señalado a las puertas de la Delegación de la Xunta en la ciudad olívica, donde han entregado sus propuestas para modificar esta ampliación, que pasan por incrementar las zonas verdes que separan las fábricas de las viviendas.
El presidente de la Asociación vecinal A Unión de Matamá, Serxio Alonso, ha criticado la situación que viven cerca de 1.800 habitantes de la zona, con constantes afectaciones a la salud por olores, ruidos y partículas de pintura que llegan a sus casas.
«Recogemos el malestar de la gente que vive al lado del muro del polígono. Quieren convivir en paz, con unas condiciones mínimas y garantías de salud, no sufriendo lo que sufren en la actualidad», ha reivindicado ante los medios de comunicación.
AFECTACIÓN A LA FAUNA
Por su parte, la portavoz de Ecoloxistas en Acción, Ana Freiría, ha criticado que esta ampliación que pretende impulsar Zona Franca también afecta a la fauna silvestre y a especies en régimen de protección especial y amenazadas como la salamandra, la lechuza o el zorro.
Ambos han exigido que se cree una «gran zona verde de calidad» de al menos 100 metros entre el polígono y las casas, para que sirva de contramuro ambiental.
Además, han solicitado el soterramiento de algunos viales y la creación encima de zonas verdes para evitar que queden al lado de las viviendas. «No queremos que Stellantis se marche, pero queremos convivir en paz con ella», han insistido.
Ellos han pedido, además, que se lleve a cabo un estudio sobre la afectación actual del polígono a la salud de los vecinos, asegurando que los habitantes del entorno del muro que separa las fábricas de las casas tienen un mayor ratio de enfermedades.

