El personal civil del Ministerio de Defensa ha vuelto a concentrarse este jueves ante la puerta del Arsenal Militar de Ferrol para reclamar un aumento salarial consolidado que equipare sus condiciones con las de los militares, en una jornada de protesta que evidencia la persistencia del conflicto laboral tras más de un año de reivindicaciones.
Los sindicatos CIG y USO coincidieron en denunciar lo que calificaron como un agravio comparativo en las últimas subidas retributivas. Mientras los militares recibieron en 2025 un incremento de 2.800 euros brutos anuales consolidados por real decreto, al personal civil se le otorgó una gratificación de 2.400 euros aplicable únicamente para ese año sin carácter consolidable, según explica Carlos García Seoane, delegado de la CIG.
«El problema fundamental de la discriminación salarial no se solucionó. Tuvimos una subida salarial a finales del año pasado y no se consolidó ni se mejoró. Hubo una diferencia de trato con el personal militar», señala el representante sindical durante la concentración.
García Seoane avanza que su sindicato llevará la reivindicación a la mesa general de negociación de la Administración General del Estado en abril, tras haber presentado en febrero una propuesta en la mesa delegada de Defensa que quedó sin respuesta. El delegado criticó además la ausencia de posicionamiento de otros sindicatos como CSIF, CC.OO. y UGT, a los que instó a apoyar la solución planteada.
NUEVA SUBIDA A LOS MILITARES
Por su parte, Pablo Morgade, delegado de USO, puso el foco en la última subida lineal de 40 euros que los militares han percibido este mismo mes de marzo, una cantidad que, según apuntó, coincide con los 59,33 millones de euros que costaría aplicar los 300 euros mensuales de incremento reclamados para el personal civil.
«El ejemplo claro es que en este mes de marzo acaban de tener una subida de los militares de alrededor de 40 euros lineales para todos. Esta discriminación continúa dentro del Ministerio», afirmó Morgade, quien lamentó que Defensa priorice «gastos superfluos como desfiles» frente a la mejora de las condiciones de sus trabajadores civiles.
Ambos sindicalistas subrayaron la paradoja del contexto actual: las millonarias inversiones en defensa contrastan, a su juicio, con el desinterés por resolver una reivindicación que calificaron de «ínfima» en términos presupuestarios.
«No estamos pidiendo más dinero para la guerra, estamos pidiendo más dinero para que esta gente tenga salarios dignos para afrontar el costo de la vida derivado de esas guerras», enfatizó García Seoane.
Los representantes sindicales insistieron en que la solución pasa por la implicación del Ministerio de Hacienda y Función Pública para modificar las relaciones de puestos de trabajo y consolidar las mejoras salariales, al tiempo que advirtieron de que mantendrán la presión social y las movilizaciones mientras no se atienda su demanda de equiparación retributiva con sus compañeros militares.
La concentración de este jueves se enmarca en un calendario de protestas que el colectivo mantiene activo desde el año pasado a la espera de una respuesta definitiva por parte del Gobierno.

