Florian Rama, acusado del asesinato de Soufian Mraha en Salceda de Caselas en 2019, será el último en declarar en el juicio iniciado este lunes en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra.
La vista comenzó este lunes tras la constitución del jurado popular. La lectura de los escritos de acusación de la Fiscalía y de la acusación particular, que ejerce la familia de la víctima, ocupó buena parte de la mañana. A continuación, las partes expusieron sus alegatos iniciales.
El fiscal destacó el «esfuerzo y dedicación» del jurado ante una causa con una prueba «muy prolija», que incluye numerosos testigos, peritos y, según sostuvo, «mucha prueba de culpabilidad».
Asimismo, subrayó la antigüedad del caso, de casi siete años, y la «extrema dificultad» que entrañó la identificación del acusado, a quien «nadie había visto» en la localidad y que no mantenía relación con la víctima. También recordó la detención inicial de otra persona, posteriormente descartada por error.
Según explicó, el avance decisivo se produjo en enero de 2024, cuando el acusado fue detenido por agentes británicos en colaboración con las autoridades españolas.
La identificación se basó en declaraciones testificales y en fotografías tomadas la noche de los hechos en el local de copas donde se originó el altercado, que permitieron concluir «de forma moderada» que se trataba de la misma persona. Tres testigos lo reconocieron en reseñas policiales.
El fiscal señaló además otros indicios como que, aunque el acusado tenía domicilio en Vigo, su teléfono móvil lo situaba en la zona de los hechos durante la madrugada. Añadió como prueba «crucial» la coincidencia de ADN en un rastro de sangre hallado en las inmediaciones del lugar de la agresión.
Durante su intervención, también llamó la atención sobre el hecho de que hasta ahora el acusado siempre haya guradado silencio y que su defensa «no ha propuesto ninguna prueba, ningún perito, ningún informe» y que este abogado «ni siquiera ha formulado un escrito de defensa». «Esto es muy raro», ha dicho el fiscal, «es la primera vez que me encuentro con algo así en mis 30 años de experiencia», ha añadido.
El letrado de la acusación particular, Borja Lustres, se adhirió al relato de la Fiscalía y sostuvo que «no fue una pelea fue una cacería». Afirmó que el acusado habría buscado a la víctima, la habría separado de su grupo y la habría atacado con un arma blanca con «una crueldad extrema», de manera «súbita y sorpresiva» cuando estaba indefenso.
Por su parte, el abogado defensor, Manolo Ferreiro, explicó que asumió la causa a finales del pasado año tras la renuncia de un anterior letrado. Dijo que «mi cliente todo el tiempo me ha dicho que es inocente» y apeló al jurado a valorar la presunción de inocencia y el principio de duda razonable.
Señaló que el rastro de sangre atribuido al acusado se localizó lejos del punto exacto del crimen y que los datos de telefonía móvil lo sitúan en un radio de hasta dos kilómetros, por lo que pidió un veredicto basado en la «honradez y decencia».
Florian Rama se enfrenta a una petición de 25 años en prisión por acuchillar a Soufian tras una noche de fiesta en un pub de Salceda, donde tuvieron un enfrentamiento previo por una copa caída al suelo.

