El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se ha quejado este lunes de que el Gobierno central aprobase el plan de medidas anticrisis para paliar los efectos por la guerra de Irán sin hablar con las comunidades y ha reivindicado que se trata de «un esfuerzo compartido» que, en el caso de las arcas autonómicas gallegas, tendrá un impacto en los tres meses de vigencia del plan de 120,6 millones de euros.
En concreto, Rueda ha concretado que lo que dejaría de ingresar la Administración autonómica serían unos 40,2 millones de euros al mes: 23 millones por el descenso de recaudación del IVA, 7,7 millones de euros por el impuesto especial sobre hidrocarburos y 9,5 millones por el impuesto especial sobre electricidad.
«Somos perfectamente conscientes de que las personas en este momento necesitan que se les ayude o la reducción de costes, pero también de que ya es un esfuerzo compartido y de que lo lógico era haberlo debatido, no conocerlo como se conoce el viernes», ha advertido.
Así, tras la reunión semanal de su Ejecutivo, además de ratificar que la Xunta prepara otras medidas autonómicas que cerrará y dará a conocer en breve para sectores especialmente afectados por los efectos de este conflicto, el presidente ha remarcado que los gallegos «tienen que saber que ya existe un esfuerzo» de la Xunta.
«Esto no es un esfuerzo del Gobierno central, es un esfuerzo de las personas con sus impuestos y un esfuerzo compartido», ha zanjado.

