La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), que representa a cerca de 800.000 personas mayores en España, ha denunciado «una posible discriminación fiscal» hacia los pensionistas en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) si no se les aplica un tratamiento equivalente al previsto para los perceptores del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Según precisa CEOMA en un comunicado, el Gobierno aprobó nuevas deducciones fiscales dirigidas a trabajadores con rentas bajas, con el objetivo de evitar que quienes perciben el SMI tengan que pagar IRPF. Estas deducciones pueden alcanzar los 340 euros en la próxima declaración y los 591 euros para el ejercicio 2026, con el objetivo de reducir o eliminar el impuesto para quienes perciben el salario mínimo o rentas cercanas a él.
Si bien, denuncia que «muchos pensionistas, más de 500.000 con ingresos comprendidos en los tramos con derecho a deducción, o equivalentes o incluso inferiores al SMI no se benefician de estas deducciones, a pesar de encontrarse en una situación económica similar o más vulnerable».
«Los trabajadores con ingresos equivalentes al SMI quedarían prácticamente exentos del IRPF gracias a las deducciones aprobadas, mientras que los pensionistas con pensiones similares podrían seguir pagando impuestos», ha advertido el presidente de CEOMA, José Luis Fernández Santillana.
Para CEOMA, esta diferencia supone «un trato fiscal injusto y discriminatorio» y solicita aplicar las deducciones equivalentes a los pensionistas con ingresos bajos, especialmente a quienes perciben pensiones mínimas o cercanas al SMI.
«La lucha contra la pobreza y la desigualdad debe incluir también a las personas mayores. No es razonable que dos ciudadanos con ingresos similares reciban un trato fiscal diferente únicamente por el origen de esos ingresos», ha zanjado Fernández Santillana.

