El juicio contra una mujer acusada de ejercer como dentista sin la titulación necesaria en una clínica de Lugo quedó suspendido este viernes en el Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo por la baja de uno de los letrados y tendrá que celebrarse en una nueva fecha. La acusada se enfrenta a una pena de un año y medio de prisión por un delito de intrusismo profesional.
La Fiscalía solicita la misma condena para la propietaria del centro, al considerar que permitió que trabajara en la clínica pese a saber que no contaba con la formación requerida.
Según el escrito del Ministerio Fiscal, la mujer que presuntamente ejercía como odontóloga, de 57 años, desarrolló su actividad al menos entre septiembre de 2016 y junio de 2021 en una clínica de la capital lucense. Durante ese tiempo habría realizado labores propias de una ortodoncista sin disponer del título universitario de licenciada o graduada en Odontología ni de la especialización en ortodoncia exigida por la normativa.
La segunda acusada, de 67 años, es la propietaria del establecimiento y cuenta con licenciaturas en Medicina y Cirugía y en Estomatología. Sin embargo, según sostiene la acusación pública, facilitó a su empleada los medios materiales necesarios para desarrollar esa actividad, a pesar de ser consciente de que no poseía la titulación correspondiente.
La Fiscalía también señala que, en una fecha posterior al 15 de septiembre de 2016, la acusada atendió a un menor que acudió a la clínica. Tras examinarlo, habría emitido un diagnóstico, prescrito un tratamiento de ortodoncia y colocado los aparatos dentales, encargándose además de ajustar las ligaduras.
Por estos hechos, ambas mujeres están acusadas de un delito de intrusismo profesional recogido en el artículo 403 del Código Penal. La trabajadora deberá responder como autora directa, mientras que la propietaria del centro está acusada como cooperadora necesaria.

