El presunto yihadista detenido el pasado martes en Ribadumia (Pontevedra) realizaba actividades a favor del Dáesh, entre las que difundía «de forma sistemática y continuada» a través de las redes sociales un gran número de publicaciones que, según la investigación de la Policía Nacional, utilizaba para la «radicalización y adoctrinamiento» de terceros.
La información ampliada este sábado, después de que la detención trascendiese el pasado miércoles, ha revelado que estas actividades sucedían en el seno de un «amplio entramado yihadistal virtual» y «bajo estrictas medidas de seguridad». De este modo, con el contacto y envío del material, el detenido exteriorizada su adhesión al Estado Islámico.
También manifestó a terceras personas su «deseo» de desplazarse a zona de dominio del Dáesh para «unirse a sus filas y capacitarse en el uso y manejo de armas para combatir». La Policía ha asegurado que el consumo prolongado de material terrorista por parte del detenido, orientado a la capacitación para la comisión de atentados, suponía un «alto riesgo» para la Seguridad Nacional.
Todo ello llevó a que, el pasado martes, agentes detuvieran en la provincia de Pontevedra a esta persona por su presunta participación en los delitos de enaltecimiento, autopacitación y adoctrinamiento activo a terceros.
La operación ha sido desarrollada por la Comisaría General de Información, con la colaboración de las Brigadas de Información de Valencia, Pontevedra y Vigo, bajo la dirección de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia Nº 5 de la Audiencia Nacional.

