La Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha puesto en marcha este miércoles la nueva Red de Calor con Biomasa del Campus de Lugo, una infraestructura energética que permitirá abastecer de calefacción y agua caliente sanitaria a nueve complejos universitarios y que reducirá más de dos millones de kilogramos de emisiones de CO2 al año.
La rectora de la USC, Rosa Crujeiras, ha sido la encargada de inaugurar la instalación, que calificó como un paso decisivo hacia una universidad «más sostenible, más eficiente y más comprometida con su entorno». Según ha destacado, el nuevo sistema permitirá sustituir los combustibles fósiles por biomasa forestal, un recurso renovable y de proximidad.
La ejecución de la Red de Calor con Biomasa ha supuesto una inversión superior a los cuatro millones de euros. El proyecto ha contado con financiación procedente de la primera convocatoria de ayudas para redes de calor y frío alimentadas por energías renovables, enmarcada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU.
La actuación convierte al Campus de Lugo en un referente en el uso de energías renovables para usos térmicos y forma parte de la estrategia de transición energética impulsada por la institución académica. La nueva red evitará aproximadamente el 93,75 % de las emisiones asociadas actualmente a la calefacción de los edificios conectados.
Al acto inaugural asistieron también representantes de la USC, de la Diputación de Lugo, de la Xunta de Galicia y de la Federación Empresarial de Aserraderos y Rematantes de Maderas de Galicia (Foresga), entidad vinculada al desarrollo del proyecto.
Nueve complejos universitarios conectados Hasta ahora, los edificios del campus contaban con sistemas independientes de calefacción alimentados por gasóleo y gas. La elevada concentración de inmuebles y su importante demanda térmica llevaron a la universidad a apostar por una solución centralizada basada en biomasa.
La red da servicio a nueve complejos universitarios mediante la conexión de veinte salas de calderas. Entre los edificios incluidos figuran la Facultad de Veterinaria, la Facultad de Ciencias, la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería, la Facultad de Administración y Dirección de Empresas, la Biblioteca Intercentros, el Edificio Cactus, el Complejo Docente, el Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural y la residencia universitaria Bal y Gay.
La infraestructura cuenta con una central térmica equipada con cinco calderas de biomasa y un silo con capacidad suficiente para abastecer simultáneamente a todos los edificios conectados durante más de quince días sin necesidad de repostaje.
Entre los objetivos del proyecto figuran la reducción de emisiones contaminantes, el incremento de la eficiencia energética, la disminución de los costes de funcionamiento y mantenimiento, así como la mejora de la seguridad al eliminar el uso de combustibles fósiles inflamables en edificios educativos.
La USC también destaca el impacto positivo sobre la economía local, ya que la biomasa utilizada procederá del sector forestal gallego, favoreciendo la generación de empleo y reduciendo la dependencia energética exterior.

