Pensionistas y jubilados de la Confederación Intersindical Galega (CIG) se han manifestado este jueves en las siete ciudades gallegas para protestar por la «privatización y desmantelamiento» de la sanidad pública en la comunidad.
Los manifestantes, conforme al comunicado de la entidad sindical, han expuesto que el «deterioro» de la atención sanitaria afecta a las personas mayores o de una edad avanzada de una forma «más grave» que al resto de ciudadanos.
La «tardanza» en el cuidado ha provocado «daños irreversibles» a pacientes mayores de 60 años con patologías crónicas que, a juicio de la CIG, ven cómo su salud empeora y su dependencia aumenta durante una espera para ser atendidos que «ya supera los diez o catorce días».
También han cargado contra la Xunta por «provocar listas de espera inasumibles, derivaciones sistemáticas y penalizar a quien decide defender su derecho a tener atención pública» a través de sus políticas.
En esa misma línea, han exigido al Ejecutivo autonómico que «ponga fin al desvío de dinero a la privada» y que otorgue los recursos necesarios al sistema público con el objetivo de «garantizar un sistema equitativo y digno» en Galicia.
El colectivo, a su vez, ha defendido que los pensionistas y jubilados «no son números ni una carga, sino personas con plenos derechos», convirtiéndose sus peticiones así en una cuestión de «justicia social y de dignidad».
Las movilizaciones, enmarcadas en una campaña de protestas que han avanzado que «tendrá continuidad en los próximos meses», se han realizado frente a centros de salud u hospitalarios en A Coruña, Ferrol, Ourense, Pontevedra, Santiago de Compostela, Vigo y Lugo.
Asimismo, han recordado que a lo largo del mes de febrero procedieron a colocar mesas informativas en distintas calles de algunas localidades de la comunidad con el fin de «visibilizar lo que se está ocultando y organizar la respuesta social».

