Un centenar de personas se han concentrado este viernes en contra del desalojo de un edificio del casco histórico en Santiago de Compostela, que hasta ahora el local utilizado por el centro social okupado Escárnio e Maldizer para la organización de numerosas actividades culturales y de ocio.
Con una pancarta con el lema «fuera especuladores de nuestros barrios» y cánticos como «diez, cien, mil centros sociales», «edificio abandonado, edificio expropiado» y «un desalojo, otra ocupación» han expresado su rechazo desde la Praza de Cervantes pasadas las 08.30 horas.
Esta era una de las convocatorias programadas para el día de hoy –además de otra a las 20.00 horas– tras conocerse la orden de desalojo emitida por el Juzgado de Primera Instancia número 2 y que efectivos de la Policía Nacional efectuarán a partir de las 09.15 horas en el número 11 de la Algalia de Arriba.
Desde las 08.00, decenas de personas acudieron a la Praza de Cervantes, donde permanecieron durante media hora prácticamente en silencio y vigiladas por cuatro agentes. Mientras, el acceso a la calle donde se sitúa el edificio permanecía cortado por dos agentes, que solo dejaban a acceder a gente que trabajase en la zona y a prensa, bajo previa acreditación.
El colectivo lamentaba en sus redes sociales en los pasados días el desalojo del «último centro social okupado urbano de Galiza»: «Parece que se cierran todas las puertas, pero nos queda mucho por dar y construir. Nuestra rabia siempre encuentra caminos para manifestarse, por mucho que intenten taparla».
En 2014, como denuncia del segundo desahucio de la Sala Yago, un grupo de personas ocupó este nuevo espacio. En mayo de 2017, la Policía Nacional efectuó un nuevo desalojo, que derivó en una serie de protestas, que se saldaron con varios detenidos, cargas policiales y trasladados a comisaría para su identificación.
En este tiempo, el colectivo ha dedicado el espacio a la realización de diferentes actividades de culturales y de ocio, que abarcan clases de baile gallego o de deportes como boxeo, mercadillos, talleres de malabares y conciertos.

