Las costas gallegas registraron 377 animales marinos varados en 2025, 237 menos que en 2024 debido a la «mortalidad» de algunas especies, según el portavoz de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), Alfredo López.
Pese al descenso, producido por el «decrecimiento» y ausencia de animales, la Cemma ha advertido de que las cifras del pasado curso siguen siendo «muy altas» y están por encima de la media anual registrada entre 1990 y 2022 de 270 ejemplares.
Un total de 324 cetáceos, sobre el 86% del total, fueron varados en las costas gallegas a lo largo de 2025. Según Cemma, la mayoría de ellos, el 59,7%, correspondieron a delfines comunes, mientras que los delfines de hocico de botella conforman cerca del 10% de los cetáceos varados.
La Coordinadora, a su vez, ha señalado que otras especies «frecuentes en el pasado» como el calderón o el delfín gris apenas supusieron el 1,2% de los cetáceos varados.
Quince tortugas, además, se encontraron varadas en las costas gallegas. Una especie que, a su vez, ingiere frecuentemente plásticos vertidos sobre el mar. López, respecto a dicha cuestión, cree que «va a seguir habiendo» plásticos aunque ahora se dejasen de derramar.
Las 38 especies varadas restantes se dividen en 21 ejemplares de grandes peces como espadas o atunes, 12 nutrias y 5 lobos marinos.
34 DELFINES REINTRODUCIDOS AL MAR
Tan sólo el 9,1% de los cetáceos fueron encontrados con vida. El 90% restante bien aparecieron muertos o «en avanzado estado de composición» por lo que la organización «desconoce la causa de muerte».
En el caso de los delfines, Cemma ha destacado que 34 de ellos fueron reintroducidos al mar y sobrevivieron «en la mayor parte de los casos». El 50% de los ejemplares varados de dicha especie, además, presentaban indicios de muerte por «captura accidental en faenas pesqueras».
Respecto a las tortugas, la organización ha indicado que las recogidas fueron incorporadas a un «medio artificial controlado» para, posteriormente, ser reintegradas a su hábitat natural.
RIBEIRA REGISTRÓ CASI 40 EJEMPLARES
Las Rías Baixas son, según Alfredo López, la zona de mayor actividad. Ribeira, precisamente, fue la localidad con un mayor número de varamientos, rozando las 40. Otros municipios, como Muros, Sanxenxo, Porto do Son o Fisterra, registraron entre 15 y 20 a lo largo del 2025.
Cemma también ha señalado que ayuntamientos de mayor tamaño como los de A Coruña, Vigo o Ferrol también recibieron en sus costas más de diez ejemplares varados. La mayoría de las especies se encuentran, en concreto, en localidades «orientadas al mar o en la boca de las rías».
QUEJA POR EL DESCENSO DE AYUDAS AUTONÓMICAS
Asimismo, ha aprovechado el comunicado para advertir de que, tras la finalización de varios proyectos y la no continuación de algunas subvenciones, no cuentan con los «fondos necesarios para atender las docenas de cetáceos que semanalmente llegan a las costas gallegas».
La Xunta otorgaba, conforme a Cemma, 100.000 euros anuales a las redes varamiento entre 2006 y 2009, mientras que actualmente los importes «no superan» los 15.000 euros. El descenso de las ayudas deja «una situación muy delicada a la asistencia de fauna marina varada en Galicia».

