El Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) ha informado este viernes de la creación de un fondo de emergencia para, entre cosas, asumir gastos de tramitación de visado y registro de los trabajos de rehabilitación u obra nueva en los inmuebles afectados por los incendios.
Según han informado en un comunicado, además de este apoyo, el fondo servirá para facilitar la labor de inspección técnica de los edificios dañados, para ofrecer apoyo técnico a las personas colegiadas y a la ciudadanía afectada, acompañándolas en el proceso de recuperación, y para crear una bolsa de voluntarios para los trabajos de mayor urgencia.
Según ha señalado el Colegio, estas medidas «pretenden ser un gesto útil e inmediato, que complemente las ayudas públicas que se convoquen por la Xunta de Galicia y por el Estado y que alivie, por lo menos en parte, la pesada carga que sufren familias, ayuntamientos y comunidades que lo perdieron todo entre las cenizas».
Por otra parte, la entidad, que ha mostrado su solidaridad a los afectados y su reconocimiento a los medios de extinción, también ha querido trasladar una reflexión sobre la necesidad de un cambio de modelo territorial. «Las llamas que hoy devoran nuestros montes son también una metáfora de un modelo territorial que necesita cambio», ha advertido.
En ese sentido, han recordado que los expertos llevan tiempo alertando de que hay mucha masa forestal inestable, que si no arde hoy arderá mañana».
LLAMADA A LA CONCIENCIA
«El abandono del rural, la falta de una planificación forestal eficaz, la ‘eucaliptización’ y la emergencia climática están generando un escenario en el que cada verano se convierte en una ruleta rusa contra el fuego», han subrayado, antes de hacer un llamamiento a la «conciencia», porque Galicia es la región europea con mayor superficie forestal, lo que supone una mayor carga de combustible.
Si no se reduce esa carga y se «planifica con inteligencia», devolviendo «vida y economía» al rural, los incendios serán «cada vez más virulentos y devastadores», han advertido desde el COAG, y han pedido una gestión forestal planificada y adaptada a las características de cada territorio, apostando por especies autóctonas y por el aprovechamiento sostenible.
«Hay que entender que el futuro de Galicia se juega también en el monte, y no podemos seguir permitiendo que arda año tras año como si fuese un destino inevitable. La preservación de las zonas despobladas no puede recaer solo en sus habitantes, es una responsabilidad colectiva», han proclamado.
Al respecto, han valorado las llamadas a la previsión y a trabajar en un Pacto de Estado, pero ha advertido de que estos «pasos» deben «materializarse en un modelo de ordenación territorial más ambicioso y eficaz», para lo que han trasladado su compromiso de cooperación con la administraciones, entidades sociales y profesionales. «Le pedimos a la ciudadanía gallega que no pierda la esperanza: de las cenizas puede nacer un territorio mejor cuidado, si somos capaces de aprender la lección. Y le pedimos a las instituciones que actúen con valentía, porque la respuesta a esta ola de incendios no puede ser solo apagar el fuego hoy, sino evitar el de mañana», han sentenciado.