La junta de personal del Ayuntamiento de Pontevedra ha pedido que la concejala responsable de Personal, Carmen Fouces, dimita por haber acusado –remarca– a los representantes de los trabajadores de «ocultar motivaciones políticas y de machirulos» debido a que «no aceptan su estrategia dictatorial».

Según publicaron medios locales, Fouces manifestó su malestar por el ultimátum dado por la junta de trabajadores para convocar una mesa de negociación laboral y, entre otras cuestiones, apeló a los delegados de personal que sí «quieren avanzar», con especial foco en las mujeres, y les pidió desligarse «de un determinado grupo de machirulos que optan por la violencia, los insultos y los escraches».

La junta de personal considera que Fouces vuelve a «mentir» cuando ofrece diálogo al «intentar deslegitimar e insultar» a los representantes de los trabajadores y reprueban el «inaceptable tono faltón y sexista utilizado» por la concejala.