Los vehículos de transporte sanitario de Galicia han registrado más de 415 las incidencias –entre pinchazos de ruedas, incendios, pintadas, cinturones cortados y otros daños– desde el inicio de la huelga convocada por el nuevo convenio colectivo en el sector.

Así lo ha indicado este martes la Federación Gallega de Empresarios de Ambulancias (Fegam) en un comunicado, en el que indica que es «consciente» de que «no todos los trabajadores comparten las acciones violentas que han protagonizado en las últimas semanas grupo de radicales». Por ello, los empresarios piden a los primeros que «den un paso adelante y se desmarquen de los violentos que parece que tienen como único objetivo boicotear la negociación del convenio colectivo».

El sabotaje de una ambulancia en A Cañiza (Pontevedra) en la madrugada de este martes, que «estuvo a punto de poner en riesgo la vida de los vecinos de un edificio colindante, es la gota que colma el vaso de una negociación jalonada de episodios violentos», advierte la patronal.

Así, indica que «la actitud de estos grupos de radicales ha elevado el conflicto laboral a un problema de salud pública», ya que los «ataques continuados» a los vehículos de transporte sanitario, avisa la patronal, «terminarán provocando problemas en la atención a la ciudadanía».

De hecho, y aunque los empresarios reorganizan diariamente el traslado de vehículos a las zonas afectadas por los ataques vandálicos, «de seguir así no habrá ambulancias operativas suficientes para garantizar el servicio», advierten.

NEGOCIACIÓN

Por otra parte, la Federación Gallega de Empresarios de Ambulancias asegura que «no rompió la pasada semana la negociación del convenio colectivo». «Ante la última oferta de la patronal -un aumento salarial de más del 18,5% en cuatro años- los trabajadores realizaron una contraoferta de más de un 25% y, al no ser atendidos sus requerimientos, se levantaron de la mesa y amenazaron con recrudecer las acciones de huelga», explica la patronal.

«Muchos de los trabajadores del sector ya se han desmarcado de forma interna de los bárbaros, pero la Fegam considera necesario que hagan público su rechazo a este tipo de actuaciones salvajes, sobre todo teniendo en cuenta que los empresarios, a pesar de estos episodios y del coste que suponen, han seguido sentándose en la mesa de negociación», señala la patronal.

En este sentido, la Federación Gallega de Empresarios de Ambulancias recuerda la «responsabilidad del comité de huelga» puesto que, según el Real Decreto-ley 17/1977, de 4 de marzo sobre relaciones de trabajo, éste «debe garantizar durante la misma la prestación de los servicios necesarios para la seguridad de las personas y de las cosas, mantenimiento de los locales, maquinaria, instalaciones, materias primas y cualquier otra atención que fuese precisa para la ulterior reanudación de las tareas de la empresa».

«Ahora mismo, y ante este panorama de violencia, los empresarios consideran que el diálogo con los trabajadores resulta muy complicado y exigen un cese de la violencia contra las empresas y los propios ciudadanos para sentarse de nuevo a negociar», concluye la patronal.

Galicia, según datos de la Fegam, cuenta con unas 600 ambulancias repartidas por todo el territorio, con más de 1.600 trabajadores que prestan servicio en las mismas.