La Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil de Ourense se ha incautado de más de 10.000 artículos piroténicos durante las fiestas patronales celebradas este verano en diversas localidades de la provincia.
Tal y como ha explicado la Comandancia a través de un comunicado, la operación –desarrollada desde comienzos del mes de junio hasta mediados de septiembre– permitió retirar aquellos productos a la venta en puestos ambulantes que «carecían de la correspondiente autorización» para la comercialización y «no cumplían con la normativa».
Así, los agentes procedieron a formular denuncias por la infracción de la normativa, que establece requisitos «estrictos» para el almacenamiento, distribución y venta de dichos artículos, para garantizar que únicamente se comercialicen productos homologados que cuenten con las condiciones «óptimas» de seguridad y se vendan «exclusivamente» a personas autorizadas «en función de los límites de edad establecidos legalmente» para cada categoría.
«GRAVE PELIGRO»
En esta línea, la Guardia Civil ha insistido en el «grave peligro» que supone adquirir los productos a través de canales no autorizados, apuntando a un «riesgo de accidentes graves, quemaduras o lesiones de diversa consideración».
En consecuencia, la Comandancia ha apelado a la «prudencia» y ha aprovechado para recordad que se debe acudir «únicamente» a establecimientos autorizados para la compra de dichos artículos, y que el uso de estos se efectúe «bajo los estándares de seguridad que marca la norma».

