La Guardia Civil de Ourense ha desarticulado un grupo criminal, en el marco de la Operación Xinroman, tras la denuncia interpuesta por una vecina de la provincia, víctima de la llamada ‘estafa del amor’, y a la que sustrajeron 30.000 euros mediante engaños.
Según han informado fuentes de la Comandancia, los hechos ocurrieron cuando la víctima fue contactada por un perfil falso a través de Facebook. Una persona se hizo pasar por médico militar destinado en un campamento en una zona de conflicto.
Tras consolidar una relación sentimental a distancia durante meses, el estafador comenzó a solicitarle diversas sumas de dinero, hasta llegar a unos 30.000 euros. Las cantidades fueron remitidas mediante transferencias bancarias, tarjetas de plataformas de videojuegos (Steam) y envíos postales.
La investigación financiera reveló que los fondos ilícitos que obtenía la red, así como flujos monetarios superiores procedentes de cuentas instrumentales, eran desviados rápidamente a través de múltiples cuentas bancarias nacionales e internacionales (en países como Italia, Lituania y Eslovaquia) y transformados parcialmente en criptomonedas para enmascarar su rastro. Para la apertura de estos productos financieros, la red empleó documentación falsa y usurpó la identidad de un ciudadano de avanzada edad, del cual habían obtenido su DNI físico.
La red criminal consiguió obtener un beneficio de 225.000 euros en apenas seis meses, de los cuales 84.000 euros fueron enviados a cuentas extranjeras, 125.000 euros fueron retirados presencialmente en diversos cajeros ubicados en la provincia de Bizkaia y realizaron compras en distintos establecimientos en la provincia de Bizkaia por importe de 16.000 euros.
La operación policial ha permitido destapar un sofisticado entramado financiero internacional de blanqueo de capitales, falsificación documental y usurpación de estado civil.
Finalmente, la red fue desarticulada, con la detención en Bilbao de un hombre de 28 años de edad y una mujer de 74 años. Además, se ha solicitado una orden europea de investigación contra un vecino de Italia de 35 años de edad.

