El cadáver de una mujer ha sido localizado este miércoles en avanzado estado de descomposición en las inmediaciones del yacimiento arqueológico de Corro dos Mouros, en la parroquia de Santa María Madalena de Adai, en el municipio de Lugo. Todo apunta a que los restos corresponden a Isaura Vázquez Fernández, una mujer de 85 años que permanecía desaparecida desde julio de 2025.
La identificación todavía no ha sido confirmada oficialmente ya que los restos óseos están sometidos a los correspondientes análisis de ADN en el Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) para determinar su identidad.
La principal hipótesis es que se trate de Isaura Vázquez debido, entre otros indicios, a que junto a los restos aparecieron prendas de ropa que podrían pertenecer a la desaparecida. Fuentes policiales apuntaron a Europa Press que no se aprecian indicios de una muerte violenta.
El hallazgo se produjo durante la tarde del miércoles, cuando unos operarios que realizaban trabajos de desbroce localizaron los restos en las proximidades de este monumento funerario.
La Policía Nacional ha acordonado inmediatamente el lugar, una zona de difícil acceso, y desplazado hasta allí varias patrullas de Seguridad Ciudadana y efectivos de la Policía Científica para inspeccionar el terreno y proceder a la recuperación de los restos.
Los agentes ha regresado este jueves al lugar del hallazgo para peinar nuevamente el terreno, ante la posibilidad de localizar más restos o efectos personales que puedan aportar información sobre lo ocurrido.
DESAPARECIDA EN JULIO DE 2025
El yacimiento se encuentra a unos nueve kilómetros del centro de Lugo, más o menos la misma distancia que hai al lugar donde fue vista por última vez la mujer, de avanzada edad y pequeña complexión (medía alrededor de 1,40 metros y pesaba unos 40 kilos) que necesitaba medicación y padecía diabetes y alzhéimer. Aún así, no ha extrañado la distancia recorrida, ya que se trataba de una mujer que habitualmente hacía varios kilómetros, por lo que las primeras hipótesis apuntan a que pudo haberse desorientado.
La desaparición de la octogenaria generó en el mes de julio del año pasado una importante movilización social en Lugo. Cientos de personas participaron en los dispositivos de búsqueda junto a las fuerzas de seguridad y la familia durante las semanas posteriores a su desaparición.
En aquel momento se desplegó un amplio operativo por tierra, agua y aire, con batidas ciudadanas y de los servicios de emergencia por diferentes zonas de la ciudad y sus alrededores. Los equipos recorrieron áreas situadas tanto al norte como al sur de Lugo, desde Garabolos y el parque de A Milagrosa hasta Paxariños, la Carballeira de Fingoi y los barrios de A Cheda, Montirón y Sanfiz.

