Un guardia civil destinado en la Comandancia de Lugo, fuera de servicio, redujo a un individuo que portaba un arma blanca y que estaba protagonizando un altercado en un establecimiento hostelero situado en la capital lucense.
Según ha informado la Guardia Civil en un comunicado, los hechos tuvieron lugar el pasado martes cuando el agente, que se encontraba fuera de servicio en el interior de las instalaciones del bar, observó como un hombre de unos 50 años de edad, con síntomas de embriaguez y la cabeza ensangrentada, increpaba de manera reiterada a la camarera del establecimiento.
Ante tal situación, la trabajadora, con ayuda de un compañero, le conminó a abandonar el local, sacándolo al exterior ante su negativa a cesar en su actitud.
Una vez fuera, el individuo comenzó a proferir gritos y a arrojar monedas que llevaba en los bolsillos contra los camareros y clientes que se encontraban en el lugar.
Tras ser advertido de que no volviera a entrar en el local, este cogió un barril de madera que se encontraba en el exterior y que hacía las funciones de mesa con la intención de arrojarlo al suelo y continuar causando desperfectos.
FORCEJEO Y CORTE DEL HOMBRE
Ante esta situación, la Guardia Civil ha informado de que el agente le instó a que depusiese su actitud y se identificó como agente de la autoridad, momento en que el hombre habría reaccionado sacando una navaja y dirigiéndose de forma intimidatoria hacia él.
Ante el riesgo existente, el guardia civil trató de reducirlo, cayendo el agresor al suelo. Durante el forcejeo para desarmarlo, el individuo volvió a coger la navaja por el filo, provocándose un corte en una mano.
Finalmente, según el relato de la Benemérita, el agente pudo arrebatarle el arma blanca y reducirlo en la acera hasta la llegada una patrulla de la Policía Nacional que se hizo cargo de la intervención.

